Confinamiento/12. Irresponsables. Javier Aristu. en campo abierto

Por  Javier ARISTU

Me he quedado estupefacto cuando he leído el editorial y las informaciones que viene dando en los últimos días el periódico El Mundo. Todo es catástrofe, ruina, desacierto, incompetencia…del gobierno de Pedro Sánchez. Ni una noticia o palabra de reconocimiento a la gente que está haciendo que esta pandemia no se convierta precisamente en un apocalipsis. La ruindad de este periódico no tiene límite. No se está defendiendo al país, a su sociedad, a sus servidores en momentos de crisis colectiva. Se está volcando sobre una persona, el presidente, y un gobierno, con el que no se coincide, los errores inventados y las noticias manipuladas. ¿Hay errores? Nadie puede negar que en toda gestión de una crisis nacional –y esta es una crisis nacional como no la ha habido en España desde 1936– se producen errores, disposiciones que luego hay que corregir, decisiones en tiempo equivocado, etc. Pero que en estos momentos un periódico que se denomine responsable se dedique a atacar de forma tan vil y ladina a su propio gobierno es delito. ¿Qué hubiera dicho este periódico si las mismas decisiones las hubiera tomado un gobierno de Rajoy?

Solo hay que echar una ojeada por diversos periódicos de nuestra órbita desarrollada: Francia, Italia, reino Unido, Estados Unidos, por poner cuatro países que están teniendo problemas similares al nuestro. Y digo bien, problemas similares al nuestro en suministros de equipos médicos (respiradores), de mascarillas o batas; o en camas de UCI, tests previos. O medidas que tienen que ver con la movilidad de las personas en áreas metropolitanas extensas, que es donde se están dando los principales casos masivos de infección por el coronavirus.

Véase el periódico francés Le Monde, por ejemplo. Se destacan las dificultades que tiene el gobierno de su país para encontrar mascarillas en el mercado internacional debido a las reglas salvajes de ese mercado; critica algunas imprevisiones del gobierno francés pero apoya decididamente al personal sanitario que está dando la cara en un sistema de salud claramente insuficiente ante la oleada de enfermos graves.

O el New York Times donde, al ser un periódico de Nueva York aunque con dimensión global, se fija mucho en esa ciudad hoy epicentro de la infección en Estados Unidos y posiblemente ya en todo el mundo. Las críticas a Trump por su incapacidad y cambios de estrategia continuos han afectado sobremanera a esa metrópolis. Pero buena parte de las informaciones de este periódico se dedican a la lucha en los hospitales contra el virus, a transmitir responsabilidad a las actitudes ciudadanas, a inculcar un espíritu cívico y nacional a las gentes atemorizadas y afectadas por el virus. y, por cierto, una buena cantidad de comentaristas asumen que la parada económica es obligatoria y que hay que cerrar industrias y servicios no indispensables.

Todos los gobiernos occidentales han cometido posiblemente los mismos errores (imprevisión y tardanza en tomar medidas) y están reaccionando de forma similar ante los mismos problemas de abastecimientos de material y de recursos limitados tras una década de recortes. Eso lo sabemos simplemente con mirar lo que está pasando fuera de nuestro país.

Todo lo contrario de este periódico madrileño donde destaca por encima de todas las cosas la brutal crítica contra precisamente quien puede hacer más en estos momentos por la salud de todo el país. Los posibles errores o decisiones opinables son amplificados hasta límites monstruosos. Sin, por otra parte, ofrecer ninguna alternativa a las decisiones de un gabinete cuasi de guerra. La actual dirección de El Mundo, proveniente de aquel periódico que en Andalucía se convirtió durante los años noventa del pasado siglo en el ejemplo de manipulación y deterioro de una convivencia civil, está apostando, una vez más, por incendiar y quemar lo poco que quedaba de cohesión cívica en un país amenazado por una epidemia desconocida hasta ahora. Lo contrario de una convivencia donde la crítica no tiene que estar reñida con la responsabilidad en momentos críticos. Pero algunos no saben al parecer qué es eso de la responsabilidad.

Confinamiento/12 Irresponsables