“Elites multiples”. Sobre el gobierno de Pedro Sanchez. Javier Aristu. en campo abierto

Leo a mi colega y sin embargo amigo Paco R. de Lecea que escribe sobre el nuevo gobierno. Con su gracejo entre madrileño y catalán ironiza sobre el mismo y, como siempre, atina en todo. Paco sigue impertérrito por la senda de las clásicas lealtades y tiene sus más y sus menos con este nuevo gabinete.

Yo le sigo y voy a opinar sobre este equipo de ministras y ministros (prometo que solo lo voy a decir una vez) que ha desencuadernado la política española y ha mostrado ante los europeos una imagen des-co-no-ci-da de la vieja España. Vaya, de entrada, mi aplauso y mi fervor por esta apuesta de Pedro Sánchez para regenerar la imagen de la España novio de la muerte. Este gobierno, con esa mayoría aplastante de mujeres, hace un gran servicio a la imagen de lo que debe ser este país en el futuro. Mil aplausos.

Pero no todo van a ser por mi parte elogios y aplausos. En las pocas líneas que me deja el formato de esta entrada de blog trataré de poner algo de pimentón picante. Ya tendremos tiempo más adelante, cuando lleven algunas semanas de práctica, para criticar o aplaudir las políticas y los acuerdos de este gobierno. Analicemos brevemente la anatomía de este gabinete.

  1. De los 17 nombrados por el Presidente del Gobierno, 12 son funcionarios del Estado. Una mayoría de ellas y ellos, además, pertenecientes a las más altas escalas de la función pública: magistrados, jueces, fiscales, catedráticos de universidad. Lo que denominamos los “artífices en la cúspide de un Estado”. Pocos, unos 5 aproximadamente, proceden del sector privado. Esto ya ocurrió con los gobiernos del PP y no viene sino a demostrar que los gobiernos democráticos de estos últimos periodos están “colonizados” por los funcionarios del Estado. No es nuevo, ya ocurrió muchas veces en la historia española, aunque en menor medida, pero indica el papel preponderante que adquieren en el presente las corporaciones de altos funcionarios: magistratura, notariado, abogacía del Estado, profesorado de universidad, técnicos economistas y comerciales, etc. Frente a esta masiva presencia destaca la ausencia de personalidades provenientes de la “economía productiva”: empresarios, economistas del sector, técnicos, trabajadores, etc.
  2. Se ha comentado que la imagen del gobierno es excelente porque sus integrantes son personas con una alta capacidad profesional y con currículos intachables en sus expedientes. Sin duda, eso es bueno y no lo vamos a criticar: que nuestra ministra de Economía haya sido hasta ayer alta funcionaria de la Comisión europea, con rango de Directora general, es una buena noticia para los mercados. Lo es para Europa, para Ana Botín…pero no sé si para el conjunto del mundo productivo, incluyendo en ello a empresarios y trabajadores. ¿Se va a ser buena ministra de Economía porque se haya aprendido la lección en los despachos de la Comisión de Bruselas? Tengo mis dudas. En el ministerio de Economía, como en la mayoría de los otros departamentos, las opciones políticas son necesarias y, ya lo sabemos por esta crisis, en política económica no hay un único camino. A una ministra de Economía en los tiempos que corren se le debe pedir opciones claras y objetivos definidos sobre las repercusiones sociales que una determinada acción técnico-económica provoca. No he podido dejar de sonreír cuando he leído que Nadia Calviño tomó el testigo (la cartera) de la mano de su antecesor Román Escolano que, curiosamente, fue su preparador para las oposiciones. ¿Una anécdota o una prefiguración?
  3. Sin duda la foto del nuevo gobierno es impactante, asombrosa: Once mujeres sobre un total de 17. La imagen supone un espaldarazo a las políticas de igualdad y de promoción de la mujer en todas las responsabilidades de la sociedad. Ha supuesto una apuesta por dejar atrás escenificaciones y figuraciones arcaicas, tradicionalistas, ultraconservadoras que se habían venido repitiendo en los años de gobierno del PP. Ahora bien, ¿Es este gobierno, en su conjunto de mujeres y hombres, representativo de la sociedad española? Según y cómo se vea y se mire. Pedro Sánchez dijo que este Gobierno «es el mejor reflejo de la sociedad que aspira a serlo». Más bien creo que este gobierno es imagen «de una parte de la sociedad española», parte sin embargo decisiva y dominante a la hora de imponer su dirección al conjunto del país. Hablamos de un componente generacional compuesto por personas de entre 40 y 50 años, de capas urbanas cultas y profesionales, donde la mujer puede haber llegado a ser hoy mayoría (judicatura, medicina, universidad, técnicos superiores del Estado), sectores que han alcanzado el éxito profesional y el estatus social, y que están perfectamente integradas en la órbita europea y global, donde el dominio de los idiomas es fundamental. Es el campo abonado para un partido como el PSOE que desde hace bastantes años se asienta cómodamente en esos caladeros sociales, bien es verdad que más debilitado que hace veinte años. Campo de difícil acceso a Podemos, fuerza que se nutre fundamentalmente también de capas urbanas pero más jóvenes (en algunos casos hijos de los anteriores)  y con serios problemas de acceso al estatus consolidado y al éxito social del que disfrutan los otros citados por razones de la crisis que arrancó en 2008. Esta crisis ha cortado de forma brusca sus aspiraciones. Pero no solo la de esa generación. Este gobierno deja fuera una parte consistente de la sociedad española, la parte más productiva y que genera riqueza, riqueza real. Este gobierno es el gobierno de «los aparatos del estado» en término clásico, pero no es el gobierno de la vida real traducida en producción y riqueza. Y esta España es decisiva también.
  4. A lo antes dicho aporto un argumento de autoridad. En un reciente trabajo, que publicará próximamente Pasos a la Izquierda, el conocido intelectual francés Thomas Piketty escribe: «En los años 1950-1960, el voto a los partidos de izquierda (socialista-laborista-demócrata) se asociaba a grupos de votantes de nivel educativo inferior e ingresos bajos. De forma gradual se ha ido trasladando a votantes de educación alta, hasta dar lugar a un sistema de partidos de “elites múltiples” en los años 2000 y 2010: las elites de educación alta votan ahora a la “izquierda”, mientras que las elites de renta/riqueza altas aún votan a la “derecha” (si bien cada vez en menor medida)». El PSOE se homologaría a esa tendencia, lo cual se puede demostrar en España con los análisis postelectorales que se vienen haciendo sobre sus votantes. La “vieja izquierda” se ha instalado en las capas urbanas cultas, las “elites múltiples”, y viene despreciando o ignorando a los grandes sectores populares castigados por la crisis que se abstienen o pueden inclinarse hacia fuerzas populistas de derecha (caso de Francia, Italia y otros países).
  5. Y esto me lleva al último punto –por ahora– de este breve análisis. Tengo serias dudas de que este gobierno, al menos por la imagen que aporta y por lo que de él se dice, se acompase con la España real, la España más necesitada y más demandante de solidaridad y apoyo. Un informe de Oxfam Intermón de 2016 dice que En España, los salarios más bajos han caído un 28% y los más altos se han mantenido o han aumentado desde la crisis de 2008. La desigualdad no decrece sino que aumenta, la brecha salarial entre ricos y pobres, entre hombres y mujeres, aumenta. Es decir, se está desarrollando un modelo social dual, partido, dislocado: unos pocos ganan más que hace diez años y una mayoría de la gente gana menos que entonces. ¿Hasta qué punto esta sociedad de los necesitados se ve representada en este gobierno? Esta será la pregunta que tendrá que ser respondida en un corto futuro.

Terminando y para que conste en acta:

  • Estoy encantado de que en una semana este país, y el PSOE a su cabeza, haya sido capaz de expulsar al PP del Gobierno y de constituir un gobierno reformador y progresista.
  • Estoy encantado de que se haya neutralizado la siniestra maniobra de Ciudadanos de ir a las elecciones sin haber hecho las lecciones previas.
  • Esthttps://encampoabierto.com/2018/06/09/elites-multiples/oy encantado de que con esta operación haya comenzado el desmontaje del tinglado de la farsa independentista y podamos ir viendo, poco a poco, una nueva cara a Cataluña.
  • Le deseo todo el éxito del mundo a Pedro Sánchez y a su gobierno porque, en cierto modo, tras su éxito va una parte del nuestro…
  • …pero eso no quita para que, perro viejo, sepamos que «a muchos perderse vi, por mucho fiar de sí».

Elites múltiples