“Geometrías y diálogo”. Javier Aristu. en campo abierto

geometrías y diálogo

Escribió Antonio Machado: Alguna vez se ha dicho: las cabezas son malas; que gobiernen las botas. Esto es muy español, amigo Mairena. Compongo estas líneas bajo el pesimismo con que veo la realidad a dos días del 1-O y del que las palabras de Antonio Machado son señales luminosasMe gustaría atisbar algunos reflejos del optimismo necesario para sobrellevar la convivencia social.

Cada día que ha pasado en las últimas semanas más nos han reducido el círculo de soluciones a la cuestión de Cataluña. Y digo bien “nos han reducido”. Entre unos –el gobierno de Rajoy– y otros –el govern de Puigdemont– han dejado en mínimos el suelo en donde pudiera asentarse una posible solución al conflicto de poderes, de legitimidades, de relatos que hoy atraviesa nuestra sociedad. Hoy es más difícil que ayer ver la salida del túnel. Pero –creo que nadie es ciego– haber una salida al túnel la hay; otra cosa es que no se quiera insinuar o formular porque al día de hoy no interese para no mermar la estrategia de tensión de unos y de otros. Unos azuzan con la vara judicial y policial y otros excitan con la gent al carrer.

Convendría difundir entre la gente de todo esta España plural y diversa, y en ello incluyo a Cataluña obviamente, que el problema tiene racionalmente solución. La lógica de los humanos, la razón hecha política, es capaz de encontrar soluciones a problemas enrevesados de convivencia. La historia nos habla de guerras pero también de tratados de paz y de soluciones a conflictos. Es justo decir que el actual problema no es leve pero, aun siendo difícil encontrar una salida, existen metodologías y técnicas humanas capaces de ayudar a encontrar soluciones. Lo que a lo mejor no van a encontrar ni unos ni otros es una única solución, una única respuesta a un problema que no es unilateral. Cuanto antes entendamos todos que esta salida requiere mucha flexibilidad, diálogo y aguante antes podremos empezar a ver la salida del túnel.

La burocracia europea viene siendo muy criticada en los últimos tiempos. A ella se le achacan las causas del abstencionismo de Europa en la política internacional, los recortes, las obsesiones por convertir en administrativo todo lo que es conflicto social. De acuerdo, existen bastantes vicios en esa estructura administrativa europea. Pero seguramente también habrá que reconocerles a esos burócratas algunas virtudes. Pienso en alguna como la llamada «geometría variable». Este modelo teórico sirve para «reconocer que puede haber diferencias irreconciliables entre los países de la Unión y que debería haber un medio para resolver dicha situación de estancamiento. Esto permitiría seguir una meta concreta a los grupos de países que lo deseen, al tiempo que permite abstenerse de hacerlo a los que se opongan». Más que formular una sola y única plantilla para los problemas de integración y de coexistencia de Estados en la Unión abre la posibilidad de fijar varias posibilidades y varias velocidades para dichos problemas. Flexibilidad y plasticidad. Así ha avanzado la Unión Europea en los mejores años de su existencia antes de estos de crisis.

España no es la Unión Europea ni el conflicto entre España y Cataluña (dicho esto de forma simplista) es un conflicto entre Estados, sino que es un conflicto dentro de un Estado concreto. Pero siendo esto cierto –y me parece fundamental decirlo– la geometría variable puede ser un método de resolución del actual problema de integración de Cataluña en el conjunto del Estado. En concreto, puede haber soluciones diversas a problemas de articulación territorial, pueden existir formulaciones estatutarias y legales diferentes para realidades territoriales, culturales y sociales que son distintas. Partiendo del principio de que solo puede haber una Constitución española ésta puede contener dentro de su ámbito realidades estatutarias diversas, con velocidades distintas, con ópticas, formulaciones y respuestas distintas puesto que distintos son las realidades sociales y territoriales a las que tratan de representar. Nada de café para todos y sí mucho de federalidad y diversidad. No a la desigualdad de derechos y obligaciones y sí a las asimetrías. Insisto en el modelo de integración europea que sin llegar a ser un self service tiene mucho de adaptabilidad y flexibilidad. De asimetrías dentro de un marco de derechos iguales.

Cataluña, en el futuro y si logramos salir de esta crisis aunque sea lastimados y heridos todos, tiene que encontrar una vía de integración y cohesión en y conEspaña que no podrá ser ya la del café para todos, la de la homogeneización y la estandarización con las demás Comunidades autónomas. El marco real del hipotético y futuro «estatuto de adhesión» de Cataluña en el Estado (y en la Unión Europea, cosa que no es ninguna tontería) tendrá que venir a partir de una aceptación por todos de esa asimetría (su contrario, la simetría es “la correspondencia exacta en forma, tamaño y posición de las partes de un todo”, cosa que cualquier observador de la realidad autonómica ve inexistente incluso en la actualidad). Dicho reconocimiento por parte del resto de los españoles supondrá obviamente la aceptación por parte de los catalanes de esa realidad compleja y conformada que es España como entidad política dentro de la Unión. Nada por tanto de proyectos independentistas y clara opción por un nuevo salto a un modelo federalizado, flexible, donde la voluntad de adhesión al común se complementa con el reconocimiento por los otros de su propia personalidad política.

¿Supone saltar sobre la actual formulación de España como Nación según el actual artículo 2 CE? ¿Es una apuesta por la Nación de naciones de las que hablan algunos? ¿Abrimos el camino hacia una Confederación de estados? No lo creo. De forma más simple entiendo que es avanzar desde el actual Estado de las Autonomías hacia un Estado Federal que no será exactamente como lo pudo haber sido en el pasado ni se parecerá a lo mejor a ninguno de las actuales federaciones europeas o americanas. Seguramente tendremos que aprender del pasado más que lo están haciendo algunos líderes y, en otros casos, habrá que inventar soluciones particulares que no dañen al común general. Geometrías variables.

La base de todo este modelo teórico es muy simple: hablar, hablar, hablar; parlem! Las soluciones europeas, las mejores que conoce la historia de la Unión, han sido resultado de horas y horas de negociaciones, de día y de noche, encerrados en una sala los responsables de todas las partes hasta que se encontraba una salida que nunca fue del gusto de nadie al cien por cien pero tuvo el mérito de que fue aceptable por todos. ¿Están el gobierno español y el govern catalán dispuestos a ello? ¿Están las fuerzas políticas españolas y catalanas preparadas para ese diálogo necesario y fundamental? Creo que la mayoría de los ciudadanos de Cataluña y del resto de España se lo están demandando.

https://encampoabierto.com/2017/09/28/geometrias-y-dialogo/#more-6339