“Horror vacui”. Mini-crónicas catalanas/118. Andreu Claret.

Andreu Claret

HORROR VACUI. Puede que lo más relevante de los últimos días sea el comedimiento con el que el independentismo político aborda el 21-D. La respuesta a lo que calificaron inicialmente de provocación y ahora viven como un desafío en propio campo. Mientras las redes indepes bullen de iniciativas destinadas a embotellar Barcelona y cercar la Llotja, el Govern multiplica los llamamientos a la calma y los presos de Lledoners recuerdan que la mejor baza del procés es su carácter pacífico. Desde la acera de enfrente sostienen que se trata de un ardid y que todos van a una, desde Torra y Puigdemont hasta el último CDR, para que el 21-D sea el 1-O de Pedro Sánchez. No comparto esta visión alimentada por el PP y Ciudadanos con un propósito espurio: llamar al mal tiempo y precipitar unas elecciones que abran la puerta a un 155 largo y despiadado. Creo que la súbita moderación de estos días es más bien fruto del pánico escénico que tienen los principales actores políticos del drama catalán. Saben que, sin contención, el 21-D podría ser el acabose. Un día para olvidar en el que sólo saldrían ganando la derecha más radical y los más radicales entre los independentistas. ¿Será efectiva esta contención? Nadie puede garantizar que el viernes no se produzcan desbordamientos. Nadie, porqué en situaciones como esta, henchidas de significado y tensión, el desenlace final de cualquier convocatoria lo carga el diablo. Sobre todo cuando no se sabe muy bien quien manda. De ahí que la mayoría de los políticos no quieran asumir escenarios que no podrían capitalizar. Saben que si la violencia acabase adueñándose de la ciudad sólo ganarían los otros, los que preparan el asalto a la autonomía catalana y los que sueñan con la insurrección. Aunque sea el horror vacui el que ha provocado esta atenuación del lenguaje, bienvenido sea. Nadie quiere que Barcelona se parezca a París. Nadie salvo quienes siguen creyendo que cuanto peor, mejor. En Catalunya y en España, donde Casado reza para que el 21-D sea la tumba de Sánchez.