In memoriam/Francisco García Salve. «Paco el cura». Agustin Moreno. cuarto poder

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«Ha muerto Francisco García Salve, más conocido como Paco el Cura en la historia del movimiento obrero español de finales del franquismo. En sus 85 años de intensa vida le dio tiempo a hacer muchas cosas, siempre con pasión, criterio y valentía. Hijo de una familia humilde pudo estudiar gracias al seminario, como tantos campesinos inteligentes en aquellos años. Estudió con beca en los jesuitas en Deusto. Ya como sacerdote denunció el poder de los Ybarra en Bilbao durante una homilía  y éste presionó con quitar la subvención a la universidad si no le sacaban de la ciudad. La Compañía le quitó de en medio y  le mandó a París una temporada.

Su conciencia de la injusticia surgió de las diferencias sociales que vivió en el propio seminario y de ver la represión que ejercía la dictadura en el País Vasco. Contaba que llegó a ser detenido por el comisario Melitón Manzanas, tras una misa dedicada a  un obrero muerto por la policía. Por su incomodidad para la Compañía de Jesús, le relegaron a escribir, sin darle otras responsabilidades.

Acabó discrepando con Arrupe y se vino a Madrid en 1967, a una chabola en Villaamil y comenzó a trabajar como obrero en la construcción. La figura de los curas obreros tuvo gran importancia en aquellos años. Intentaban ser coherentes con la iglesia de los pobres y con el Concilio Vaticano II. Fueron una china en el zapato de la dictadura, a la que dio tantas quebraduras de cabeza como a la jerarquía eclesiástica. Los curas detenidos por actividades antifranquistas iban a una prisión especial, la concordataria de Zamora, donde coincidió con más curas obreros como Mariano Gamo y otros sacerdotes vascos.

Paco cambió el púlpito por el bidón de obra para bien de los trabajadores de la construcción madrileña. En esta etapa formó parte de aquel póker de ases dirigentes junto a Macario Barja, Arcadio González y Tranquilino Sánchez. Muy arropados por los veteranos, veníamos después los jóvenes para poner en pie de lucha las obras y en jaque al sindicato vertical: Javier García, Pepe Torres, Josu Larrañaga, el Asturias, el Pelos y tantos otros. Me alegro de haber compartido militancia -y oficio de ferralla- con Paco en los años setenta.

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García Salve, en una foto de 2015. / Federación de Construcción y Servicios de CCOO

Tenía una fuerte presencia y un verbo encendido, lo que unido a su singularidad le hizo muy popular. Se hizo más conocido por ser uno de los diez dirigentes de CCOO del proceso 1001 (1972): le pedían 19 años de cárcel. Sufrió casi 6 años, entre Zamora y Carabanchel. Era un indomable que realizaba huelgas de hambre, lo que le costó estar en celdas de castigo. Muchos tenemos grabada la imagen de Paco de pie, dirigiendo la palabra a cientos de personas que le rodeaban, en el Primero de Mayo legal de 1976, en el Pinar de la Siete Hermanas de la Casa de Campo. Aquel año dejó el celibato y se unió con su compañera, Isabel, con la que tuvo dos hijos…»

Texto completo en  http://www.cuartopoder.es/laespumaylamarea/2016/03/06/paco-el-cura/1341