Irak: ultimos acontecimientos y visiones generales del conflicto. Artículos de Página12, syriafreedomforever, Joschka Fischer e Immanuel Wallerstein

  califato

    Página 12  publica hoy el artículo titulado Un premier cada vez más solo : “El clérigo radical chiíta, Muqtada al Sadr, apoya que la coalición gobernante Estado de Derecho presente otro candidato, distinto a Nuri al Maliki, como futuro primer ministro. El líder religioso instó a la alianza en el Ejecutivo a presentar a otro aspirante a la jefatura de gobierno, especialmente después de que Al Maliki anunciara que no renunciará a su candidatura. Para Al Sadr, Al Maliki –actual primer ministro y líder del gobierno– no debe ser quien lidere un gabinete que debe encontrar una solución política que ponga fin a la ofensiva sunnita que asoló a Irak en el último mes. El clérigo coincide con Al Maliki en que el nuevo primer ministro debe salir de la alianza Estado de Derecho, fuerza vencedora de las elecciones legislativas del 30 de abril, en las que consiguió 92 de los 328 diputados del Parlamento.

Esa mayoría simple obliga a Al Maliki a pactar con otras fuerzas políticas –en una negociación que presenta importantes dificultades– que piden un Ejecutivo de unidad nacional que represente a todos los iraquíes y la salida del actual primer ministro, de confesión chiíta. La formación de un nuevo gobierno aparece lejana, como demostró el fracaso de la primera reunión, hace seis días, del Parlamento del país, que debía elegir al presidente y a los vicepresidentes de la Cámara alta. Los enfrentamientos entre los insurgentes sunnitas y el Ejército iraquí, que en las últimas horas se saldaron con 115 rebeldes abatidos, continuaron ayer, según anunció el portavoz militar, Qasem Ata. Noventa perdieron la vida en los alrededores de la refinería de petróleo de Biyi, la más grande del país y ubicada en la ciudad de la provincia de Saladino, al norte de Badgad. Ata afirmó además que el ejército permanece en la refinería, aunque no dio detalles del balance de víctimas del lado de las fuerzas armadas. Veinte extremistas más murieron en la sede de la gobernación de Saladino, en Tikrit, capital de la misma región, y otros cinco en la provincia de Babel, al sur de Bagdad, agregó el vocero castrense…”

Texto completo en http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-250205-2014-07-07.html

 

Viento Sur ha difundido el artículo de syriafreedomforever titulado Una pesadilla que ya dura demasiado: “Los acontecimientos de estas últimas semanas en Iraq con la toma de Mosul, segunda ciudad del país, que ha provocado la salida de más de 500.000 personas, y de otras ciudades por una coalición heteróclita de grupos reaccionarios compuesta principalmente por el Estado Islámico de Iraq y de Levante (EIIL), exbaasistas y jefes de tribus, son la continuación de la larga agonía del pueblo iraquí desde 2003 e incluso, desde muchos puntos de vista, desde antes.

En efecto, hay que recordar que el país vivía bajo la sangrienta dictadura del clan de Saddam Hussein que había causado la muerte, el exilio y el encarcelamiento de varias decenas de miles de personas sin olvidar el gaseo de los kurdos en 1988 en Halabja. Este régimen se erigió sobre un aparato represivo totalitario, con bases clientelares, tribales y comunitarias, que no aceptaba ninguna oposición política ni la independencia de los sindicatos ni tenía nada de nacionalista como dicen algunos.

Sin embargo, la situación catastrófica actual en el país se debe fundamentalmente a la invasión militar americana y británica de 2003, a sus políticas hacia el país), a la intervención de los países regionales, particularmente Irán y Arabia Saudita, que no han dejado de alimentar el fuego del comunitarismo como medio para hacer avanzar sus intereses…, sin olvidar las políticas comunitarias y represivas del gobierno Maliki.

Contrariamente a lo que afirman algunos medios y “analistas”, los acontecimientos actuales en Iraq no son el fruto de un odio ancestral, que dataría de hace más de 1000 años, entre sunitas y chiítas sino el resultado evidente de las políticas actuales.

Además de la invasión militar que provocó la muerte de un millón de iraquíes y el desplazamiento forzado de otros 4 millones, todo ello tras más de 10 años de sanciones inhumanas, en el origen de la debacle actual está la política de ocupación de los Estados Unidos: represión feroz de toda oposición política a la ocupación americana, aplicación forzosa de políticas neoliberales y represión de movimientos sindicales independientes, destrucción de las instituciones estatales (ejército, administración, sistema universitario, etc.), puesta en pie, como en Líbano, de un sistema político basado en el confesionalismo político como base de construcción de las nuevas administraciones estatales, etc. Este último elemento dará pié entre 2005 y 2008 a una terrible guerra confesional entre a grupos extremistas chiítas y sunitas, provocando una media mensual de 3000 muertos.

Al mismo tiempo, Arabia Saudita e Irán apoyan grupos confesionales extremistas y reaccionarios para favorecer sus propios intereses, de la misma forma que lo hacen en otros países de la región como Líbano y Siria.

No obstante, el ascenso espectacular el EIIL y de sus aliados a lo largo de estos últimos meses hay que situarlo en el marco de las políticas autoritarias y comunitarias del gobierno de Maliki de estos últimos años.

En primer lugar, es necesario recordar las manifestaciones populares que sacudieron el país a principios del año 2011 en la onda de los levantamientos populares de la región: el 25 de febrero de 2011 se lanzó un ciclo semanal -todos los viernes- de protestas bajo el lema de “El Día de la cólera” en la mayor parte de las grandes ciudades del país. Las reivindicaciones eran diversas: la lucha contra el paro, que sigue siendo muy elevado, contra el deterioro o la ausencia de servicios básicoa como la electricidad, la liberación de las y los presos políticos, la oposición al conjunto del régimen comunitario instalado por la ocupación estadounidense… El movimiento estaba compuesto de personalidades de la sociedad civil, grupos feministas, sindicalistas, etc…”

Texto completo en http://www.vientosur.info/spip.php?article9212

 

El País publicó ayer Oriente Próximo y el regreso de la Historia  de Joschka Fischer: “Desde que Francis Fukuyama sostuvo, hace más de dos decenios, que el mundo había llegado al fin de la historia, esta ha hecho contener la respiración al mundo. El ascenso de China, las guerras de los Balcanes, los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, las guerras en Afganistán e Irak, la crisis financiera mundial de 2008, la Primavera Árabe y la guerra civil siria han refutado la opinión de Fukuyama del inevitable triunfo de la democracia liberal. En realidad, se podría decir que la historia ha dado la vuelta completa al círculo en el lapso de un cuarto de siglo, desde la caída del comunismo en Europa en 1989 hasta la renovada confrontación entre Rusia y Occidente.

Pero en Oriente Próximo es donde la historia está en marcha diariamente y con las consecuencias más dramáticas. El antiguo Oriente Próximo, constituido sobre las ruinas del Imperio Otomano después de la Primera Guerra Mundial, está desmoronándose claramente y en no poca medida por las acciones de EE UU en esa región propensa a los conflictos.

El pecado original de EE UU fue la invasión de Irak en 2003 durante la presidencia de George Bush. Los neoconservadores en el poder en aquel momento olvidaron la necesidad de llenar el vacío de poder tanto en Irak como en la región, tras la destitución de Sadam Husein. La apresurada y prematura retirada militar por parte del presidente Barack Obama constituyó un segundo fracaso de EE UU.

La retirada de EE UU, que casi coincidió con el estallido de la Primavera Árabe y de la guerra civil siria y su persistente pasividad como fuerza regional en pro del orden, amenaza ahora con provocar la desintegración de Irak, por el rápido avance del Estado Islámico del Irak y Levante (EIIL), incluida la captura de la segunda ciudad del país, Mosul. De hecho, como el EIIL controla la mayor parte de la zona al noroeste de Bagdad, la frontera entre Irak y Siria ha dejado esencialmente de existir. El trazado de muchas de las fronteras de sus vecinos se podría modificar por la fuerza. Parece que lo que ya es un desastre enorme en materia humanitaria empeorará con toda seguridad…”

Texto completo en http://elpais.com/elpais/2014/07/03/opinion/1404411120_189819.html

 

En La Jornada está el artículo de Immanuel Wallerstein, Dos escenarios que a mediano plazo compiten para Irak : “La atención mundial al creciente empuje de las fuerzas conducidas por el Estado Islámico en Irak y Siria (ISIS) ha desplegado un enorme debate acerca de lo que debería hacerse, por todos los actores ajenos al ISIS, para contener lo que ampliamente se percibe como un movimiento muy peligroso. Sin embargo, en algún punto la expansión del ISIS alcanzará sus límites e Irak y la región más amplia se asentarán mediante un arreglo de facto y la fijación de fronteras. Podríamos pensar que este es el escenario de mediano plazo.

Los actores mundiales solamente pueden decidir –y promover– una de dos alternativas para el escenario de mediano plazo en Irak: ambas compiten realmente y, de hecho, son muy diferentes. Una es la partición de Irak en tres Estados étnicos autónomos (por lo menos de facto, tal vez en lo formal). La otra es un Estado iraquí reunificado e incluyente, basado en el nacionalismo iraquí. Estas alternativas, en tanto se discuten abiertamente, por lo común se presentan como debate analítico. De hecho, entrañan un debate político.

La partición de Irak en tres Estados étnicos –sunita, chiíta y kurdo– se ha discutido y promovido mucho tiempo antes de que el ISIS apareciera en el escenario como movimiento agresivo. Es común que el argumento básico insista en la existencia de inherentes hostilidades étnicas presentes hace mucho en Irak, lo que se combina con una concentración geográfica de los tres grupos étnicos mayoritarios. Los proponentes tienden a decir que las hostilidades étnicas son interminables y que la única manera en que se restaurará la estabilidad en Irak es reconociendo esta realidad.

Existen problemas con esta argumentación. El primero es que las llamadas hostilidades inherentes hace mucho que han sido compatibles con las prácticas contrarias, tales como el matrimonio mixto entre los grupos y la cohabitación pacífica en muchas áreas, especialmente en las áreas urbanas. La concentración etnogeográfica histórica se ha magnificado y consagrado en los últimos 10 años, debido a las cuantiosas purgas étnicas –lo cual es una consecuencia, más que la causa, del intenso conflicto actual…”

Texto completo en http://www.jornada.unam.mx/2014/07/06/mundo/022a1mun