“La economía mundial vuela con un solo motor y con turbulencias” de Nouriel Roubini, en El Huffington Post

volando solo motor

“La economía global es como un avión que necesita operativos todos sus motores para despegar y esquivar las nubes y las tormentas. Por desgracia, sólo uno de los motores funciona bien: la anglosfera (Estados Unidos y su primo hermano, Reino Unido).

El segundo motor, la eurozona, ha vuelto a calarse al intentar arrancar después de la anemia de 2008. De hecho, Europa está a un paso de la verdadera deflación y de otro episodio de recesión.

Asimismo, el tercer motor, Japón, se está quedando sin combustible después de un año de estímulos fiscales y monetarios. Y los mercados emergentes (el cuarto motor) están ralentizándose, pues los vientos favorables de los últimos diez años -el rápido crecimiento chino, tipos de interés cero, la flexibilización cuantitativa de la Reserva Federal (FED) estadounidense y un superciclo de materias primas- se han convertido en vientos en contra.

Por tanto, la cuestión es si la economía mundial puede mantenerse a flote con un solo motor, y por cuánto tiempo. La fragilidad del resto del mundo implica un dólar más fuerte, lo cual debilitará invariablemente el crecimiento estadounidense. Cuanto más profunda sea la ralentización de otros países y cuanto más suba el dólar, menos capacidad tendrá Estados Unidos para apartarse del bajón de todo el mundo, aunque la demanda interna parezca robusta.

El precio decreciente del combustible abarata la energía para los fabricantes y los hogares, pero afecta de forma negativa a los exportadores de energía y su gasto. Además, mientras el incremento del suministro -sobre todo por los recursos de gas de esquisto en Norteamérica- ha reducido la presión en los precios, también ha debilitado la demanda en la eurozona, Japón, China y muchos mercados emergentes. Además, el precio cada vez más bajo del gasóleo produce una caída en la inversión de nuevas capacidades, minimizando la demanda global.

Mientras tanto, la volatilidad del mercado ha crecido, y la corrección todavía está en camino. Las malas noticias macroeconómicas pueden ser buenas para los mercados, pues una sola respuesta de políticas rápidas puede elevar el precio de los activos. No obstante, las últimas noticias macroeconómicas han sido malas para los mercados, debido a la percepción de la inercia política. De hecho, el Banco Central Europeo no sabe hasta dónde llegar con la compra de bonos soberanos, mientras que el Banco de Japón acaba de decidir incrementar su tasa de flexibilidad cuantitativa, dando pruebas de que la subida del impuesto sobre el consumo de este año está impidiendo el crecimiento, y que la subida de impuestos que se planea para el año que viene lo debilitará aún más.

En cuanto a la política fiscal, Alemania sigue resistiéndose a una política de estímulos imprescindible para impulsar la demanda de la eurozona. Y Japón parece estar dispuesto a aplicarse una segunda subida de impuestos sobre el consumo que retrasará el crecimiento…”

Texto completo en  http://www.huffingtonpost.es/nouriel-roubini/la-economia-mundial-ha-alzado_b_6107310.html