“La militarización del Báltico” de Angel Ferrero, en eldiario.es

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“Jean-Claude Juncker quiere crear un ejército paneuropeo. Un ejército así serviría para transmitir a Rusia “que nos tomamos en serio la defensa de los valores de la Unión Europea”, según ha declarado el presidente de la Comisión Europea en una entrevista al diario alemán Die Welt. La idea ha levantado revuelo y, no obstante, dista de ser nueva. El propio Juncker la avanzó el año pasado cuando todavía era candidato a la presidencia de la Comisión, y otros la habían propuesto mucho antes que él. El proyecto genera, huelga decirlo, numerosos recelos: no sólo cuenta con el rechazo, obviamente, de los movimientos antibelicistas en toda Europa, sino de Francia y del Reino Unido, cuya prensa reaccionó de inmediato en contra de la idea; el ministro de Exteriores de Polonia, Grzegorz Schetyna, lo ha calificado de “idea arriesgada”. Ya en 1950 el ministro de Defensa francés René Pleven propuso la creación de un ejército supranacional europeo que había de llamarse Comunidad Europea de Defensa (CED), pero el voto en contra de la Asamblea Nacional en 1954 devolvió el proyecto al cajón a la espera de un momento más propicio.

Ese momento podría ser ahora. La crisis en Ucrania ofrece un buen pretexto. En realidad, la UE no anda escasa de tropas: si sumamos los soldados de las fuerzas armadas de sus Estados miembros, posee un ejército de 1.551.038 soldados (cifras de 2012, sin contar Croacia, que accedió a la Unión en 2013), sólo superado por el de la República Popular China (2.285.000 soldados). El problema para Bruselas es una cuestión de sobrecapacidad: la existencia de 28 ejércitos nacionales diferentes. Es por ello que el eurodiputado verde Daniel Cohn-Bendit –uno de los mayores defensores del llamado “intervencionismo humanitario”– propuso en 2012 la creación de un ejército paneuropeo reducido y tecnológicamente moderno. El camino hacia ese fin se viene preparando desde hace tiempo. En 1999 la UE fijó en Helsinki crear un cuerpo de intervención rápida ( Rapid Reaction Force); en 2004 creó los llamados “grupos de combate” ( battle groups), 19 unidades supranacionales de intervención rápida; en 2007 Angela Merkel declaró en una entrevista en el diario Bild que había que “avanzar juntos hacia un ejército europeo”, idea repetida por el entonces ministro de Exteriores alemán, Guido Westerwelle, en la Conferencia de Seguridad de Múnich en 2010; y en 2013 Alemania logró que la OTAN aprobase el concepto de ‘ framework nation‘, según el cual una “nación marco” coordina las operaciones militares de una unidad multinacional, lo que permite a Alemania sumar las capacidades militares de los países de Europa central y oriental que ha satelizado en la última década y equipararse militarmente a Reino Unido y Francia (de ahí, precisamente, sus reticencias a la idea de un ejército europeo). Finalmente, en diciembre de 2014, la OTAN anunció la creación de una fuerza de intervención rápida ( Very High Readiness Joint Task Force, VJTF) en Europa central que actúe como “punta de lanza” contra una hipotética agresión rusa…”

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