«La novela de los atentados» de Pier Paolo Pasolini, en infoLibre

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“Para algunos, lo más valioso de la polifacética obra de Pier Paolo Pasolini (Bolonia, 5 de marzo de 1922-Ostia, 2 de noviembre 1975) son sus artículos periodísticos. Valoración arriesgada si consideramos su estimable narrativa (Chicos del arroyo, Amado mío, Una vida violenta, Petróleo); su poesía, con títulos fundamentales como La mejor juventud, Las cenizas de Gramsci, Poesía en forma de rosa, Poesías olvidadas, La nueva juventud, sus piezas de teatro o su extensa filmografía (Accattone, Mamma Roma, La Ricotta, El Evangelio según San Mateo, Uccellacci e uccellini, Edipo rey, Teorema, Medea, El Decamerón, Los cuentos de Canterbury, Las mil y una noches, Saló o los ciento veinte días de Sodoma).

Sin embargo, sus dos antologías de artículos periodísticos, Cartas luteranas y Escritos corsarios, nos presentan a un escritor y polemista formidable, que no rehuía ningún tema, por espinoso que fuera, desde la crítica a sus compañeros de viaje comunistas hasta su radical denuncia de la deriva clerical-fascista de la Democracia Cristiana, pero que también supo adelantar temas cruciales como la pérdida de señas de identidad del subproletariado urbano y la aculturación de las clases populares como consecuencia de la entronización de la sociedad de consumo.

Pasolini fue asesinado el 2 de noviembre de hace 40 años en Ostia, la playa de Roma. Presentamos hoy un célebre artículo, publicado el 14 de noviembre en Il Corriere della Sera, y recogidos en la edición española de Escritos corsarios. El texto muestra el compromiso con la verdad y la libertad de juicio del autor, tan alejados de las medias verdades y la falta de libertad dominantes hoy en día en los medios de comunicación. Para algunos, este artículo selló la condena a muerte del autor, acaecida poco después en un oscuro episodio del que saldría culpable un joven que ejercía la prostitución callejera, pero cuya veracidad no ha dejado de ponerse en duda.

 

La novela de los atentados

Lo sé.

Sé los nombres de los responsables de lo que llaman golpe (y en realidad es una serie de golpes instaurada como sistema de protección del poder).

Sé los nombres de los responsables del atentado de Milán del 12 de diciembre de 1969.

Sé los nombres de los responsables de los atentados de Brescia y de Bolonia en los primeros meses de 1974.

Sé los nombres del «vértice» que ha manipulado tanto a los viejos fascistas que traman golpes como a los neofascistas autores materiales de los primeros atentados, y a los «desconocidos» autores materiales de los atentados más recientes.

Sé los nombres de quienes han manejado las dos fases distintas, incluso opuestas, de la tensión: una primera fase anticomunista (Milán 1969) y una segunda fase antifascista (Brescia y Bolonia 1974).

Sé los nombres del grupo de poderosos que, con la ayuda de la CIA (y en segundo lugar de los coroneles griegos y la mafia), urdieron primero (aunque fracasaron miserablemente) una cruzada anticomunista para atajar el 68 y después, siempre con la ayuda y la inspiración de la CIA, se rehicieron una virginidad antifascista para atajar el desastre del referendo.

Sé los nombres de quienes, entre misa y misa, dieron instrucciones y aseguraron la protección política a viejos generales (para mantener en pie, por si acaso, la organización de un posible golpe de estado), a jóvenes neofascistas, o más bien neonazis (para crear en concreto la tensión anticomunista) y por último a criminales comunes, hasta este momento, y quizá para siempre, sin nombre (para crear la tensión antifascista posterior).

Sé los nombres de las personas serias e importantes que están detrás de personajes tan cómicos como ese general de la Guardia Forestal que operaba con ribetes de opereta en Città Ducale (mientras los bosques italianos ardían) o de personajes grises y puramente organizativos, como el general Miceli.

Sé los nombres de las personas serias e importantes que están detrás de los trágicos muchachos que optaron por las suicidas atrocidades fascistas y de los malhechores comunes, sicilianos o no, que se pusieron a su disposición como asesinos y sicarios…”

Texto completo en http://www.infolibre.es/noticias/ctxt/2015/11/05/la_novela_los_atentados_40351_1601.html