«La reforma laboral hundirá las pensiones futuras» de Juan Laborda, en vozpopuli

jubilados expectantes

“Durante esta semana hemos conocido otro indicador negativo sobre la marcha de la economía. Según el Instituto Nacional de Estadística, la renta de los jubilados supera por primera vez a la de los trabajadores. ¿Se sorprenden? Es una consecuencia lógica de la política en materia laboral del ejecutivo Rajoy. Ahora nos dirán que el problema son las pensiones, que son altas, y bla, bla, bla, bla… Y cuando los mercados financieros se hundan, están en los primeros coletazos, y nuestra querida España entre en un círculo vicioso, los organismos multilaterales nos impondrán una rebaja de las pensiones, transformándolas en míseras.

Sí, me refiero a esos mismos organismos que siguen bramando una mayor flexibilidad laboral y unos salarios más bajos, y que además recomiendan ir introduciendo sistemas de pensiones financiados, si son privados mejor, como alternativa al actual sistema de reparto. ¡Pero si la mayoría de las familias no tienen ahorros que dedicar a fondo de pensión alguno! Hacen tierra quemada por donde pisan, por donde respiran, por donde miran…

Sin embargo, la relación causa-efecto es la contraria. La reforma laboral impuesta por el actual ejecutivo tenía como único objetivo hundir salarios. Pero, a diferencia de lo que afirmaban sus defensores, no ha generado ningún proceso de inversión productiva en nuestro país, solo ha traído más miseria. Y como reacción, el gobierno inició una nueva huida hacia adelante, la enésima, crecer vía consumo público inútil e intento de reactivar burbujas. La combinación de todo ello, tremenda, injusta, insostenible: deuda, deuda, y más deuda.

Anticipándome a tanta monserga alrededor de las pensiones, en dos blogs anteriores traté de desmontar las bases teóricas que estaban detrás de las opiniones neoclásicas dominantes que justifican la adopción obligatoria de esquemas de pensiones completamente financiados, públicos o privados, como sustitutos totales o parciales del actual sistema de reparto, no financiado. Por un lado, demostramos que la transición desde un sistema público de reparto a otro completamente financiado, público o privado, no tiene un efecto positivo real de dotar a las generaciones futuras de un mayor capital y un producto per cápita más alto. La razón es que la causalidad neoclásica “el ahorro genera inversión” no se cumple. Por otro lado, vimos como la privatización, total o completa, del sistema de pensiones plantea serias dudas relacionadas con el riesgo precio de los activos, es decir, su valoración, la existencia de costes de transacción, y la equidad.

Buscando desesperadamente a Hyman Minsky

En este blog acudiremos a una de nuestras explicaciones favoritas de la actual crisis sistémica, la Hipótesis de Inestabilidad Financiera (HIF) de Hyman Minsky, encuadrada dentro de la teoría postkeynesiana del dinero endógeno. A través de ella pretendo despachar conjuntamente las dos hipótesis clave utilizadas por los economistas neoclásicos para justificar la transición hacia un sistema de pensiones financiado y privado. Mientras que el ahorro no afecta a la inversión, debido al papel de la deuda, la activación del proceso de inestabilidad financiera de Hyman Minsky provoca ciclos de expansión y explosión de inflaciones de activos financiados con deuda que podrían acabar produciendo pérdidas importantes en sistemas de pensiones financiados privados…”

Texto completo en http://vozpopuli.com/blogs/5978-juan-laborda-la-reforma-laboral-hundira-las-pensiones-futuras