“La sed de sal” de Gonzalo Hidalgo Bayal, editada por Tusquets

laseddesal

La página Tendencias Literarias dice del libro: “El escritor español Gonzalo Hidalgo Bayal ha publicado la novela “La sed de sal” (Tusquets, 2013), una obra que arranca con la acusación a un joven de una desaparición o asesinato, y que se ambienta en una región imaginaria. Lo más importante de la obra no es, sin embargo, su argumento o su ambientación. Como en todas las buenas novelas, en ella pesa sobre todo la prosa -impecable, rica y sugestiva-; la habilidad del autor en el uso referencias culturales; y las reflexiones. Un libro que por su calidad, sin duda, bien merecería estar entre los más vendidos. Por Miguel Arnas Coronado.

En el canon literario que mantienen vivo listas de ventas, editoriales, suplementos culturales y algunas revistas y lectores, hay pocos narradores españoles. De los pocos que hay, podríamos decir sin miedo al ridículo como decíamos los niños de mi época “ese lo tengo repe”.

Es cierto que hay autores tan buenos que merecen publicar todo lo que escriben y encima ser leídos. No seré yo quien arriesgue que esos están o no con razón en el canon antedicho. Marías, Vila-Matas o Pérez Reverte merecen su fama, pero el mundo no se acaba en mi pueblo.

Hay otros autores que merecerían estar ahí y sea porque no los miman los suplementos o sus propias editoriales o porque los lectores prefieran a Dan Brown y no calentarse la cabeza, apenas alcanzan unos lectores fieles y unas ventas mínimas para callar a sus editores.

Me da que es el caso de Gonzalo Hidalgo Bayal en quien también influye su negativa, parece ser, a prodigarse en unos y otros actos de autopromoción personales o comunes. Y sin embargo, la calidad de su prosa y la de sus narraciones es tan grande como la del que más. Y ya lo dije en mi reseña de La paradoja del interventor, anterior novela del mismo don Gonzalo (y aseguro que lo de don no lo prodigo yo así como así).

La sed de sal es novela con atisbos kafkianos (no como La paradoja… que era kafkiana del todo aunque yendo un paso más allá del autor checo, que ya es decir), con claras referencias a la España profunda y a la película de Orson Welles, Sed de mal…”

Texto completo en http://www.tendencias21.net/Prosa-impecable-rica-y-sugestiva-en-La-sed-de-sal–de-Gonzalo-Hidalgo-Bayal_a33874.html

La página eldiario.es ha publicado la siguiente reseña de la que es autor Javier Morales ( Hidalgo Bayal y el placer de leer): “¿Por qué leer los clásicos?, se preguntaba hace tiempo Italio Calvino. Entre las catorce definiciones que propone el escritor italiano de lo que serían los clásicos, hay una por la que siempre he sentido una especial predilección: “Se llama clásicos a los libros que constituyen una riqueza para quien los ha leído y amado, pero que constituyen una riqueza no menor para quien se reserva la suerte de leerlos por primera vez en las mejores condiciones para saborearlos”.

Es probable que a muchos de ustedes no les suene el nombre de Gonzalo Hidalgo Bayal (Higuera de Albalat, Cáceres, 1950).  O que sí les suene, pero que no hayan leído ninguna de sus obras. En ambos casos, considérense unos afortunados. El escritor extremeño acaba de publicar Sed de sal (Tusquets), una novela donde se destila lo mejor de su obra, una de las más singulares y de mayor calidad de la reciente narrativa en español.

Prosista exquisito, ensayista perspicaz (su análisis sobre la obra de Sánchez Ferlosio es ya una referencia para comprender la obra del Premio Cervantes 2004), Hidalgo Bayal vive en Plasencia (Cáceres), donde hasta su reciente jubilación ejercía como profesor de literatura en un instituto. Ajeno al ruido literario, publicó sus primeras obras en pequeñas editoriales (Editora Regional de Extremadura, Libros del Oeste, Calambur), hasta que hace pocos años Tusquets tuvo el acierto de “rescatar” (bonita palabra malversada por la actualidad económica) parte de su obra y de publicar sus nuevos trabajos. Pero como el propio narrador ha asegurado en alguna entrevista, Hidalgo Bayal no es un “escondido” al modo de Salinger (cuya retirada mediática, pienso yo, más ahora después de leer su biografía, no dejó de ser otra forma de exhibicionismo). Bayal siempre estuvo ahí, solo que los demás no lo sabían. Y creo que tampoco es que le importara mucho al escritor extremeño la ignorancia de entonces ni que le impresione ahora el merecido reconocimiento presente…”

Texto completo en http://elasombrario.com/hidalgo-bayal-y-el-placer-de-leer/

 

En el blog de Alvaro Valverde ha aparecido la siguiente reseña del libro: “”Escritor es una palabra demasiado grande y no creo que la diga nunca. Digo que escribo. Con la mayoría de los libros he tenido incertidumbre y con éste todavía más. Ni es Conversación ni es Paradoja del interventor, que han tenido una cierta aceptación y, aunque yo tampoco quiero que sean lo mismo, pensaba que éste a lo mejor es una catástrofe”. Así terminaba la breve entrevista que le hacía Merche Barrado a Gonzalo Hidalgo Bayal, publicada con motivo de la reciente concesión del premio Extremeños de Hoy.

Uno, desde fuera, lector devoto y fiel, si se me permite el exceso, de GHB, no imaginaba calamidad alguna. Al revés: llegaba otra nueva novela de uno de los escritores más interesantes y genuinos del panorama; alguien, me atrevería a decir, que nunca decepciona. Y, lo adelanto, así ha sido.

El título, La sed de sal, es de nuevo un palíndromo. La dedicatoria, algo más raro: sólo ha dedicado otros dos libros suyos: Certidumbre de invierno, a su madre y La princesa y la muerte, a su hija Blanca. Éste es para María José García Serrano, su mujer. Y de profesora de latín a latines, los de la cita de Lucrecio, de su famosa obra De rerum natura (Libro III, 1080-1081), que abre el volumen. Tampoco es nueva la disposición en capítulos, algunos muy breves. 111 en total.

Ya desde el principio la literatura se abre paso. Con ese “Llamadme Travel”, declarado homenaje a Melville, a las primeras palabras de Moby Dick. La trama, esto sí es novedoso en Bayal, es propia de la novela de intriga, digamos, que no me atrevo a calificar de negra pues uno no ve un producto de género por ninguna parte. Lejos de la intención del autor, o eso creo, iniciar, como otros (Banville, Guelbenzu…), una serie paralela a la otra, ni ve uno a Noé León (otro palíndromo) como protagonista de series al modo de Brunetti (Leon) o Montalbano (Camilleri). No, todo es más simple. O más complejo, según se mire. Un hombre, llamadle Travel, “una suerte de peregrino”, viaja a Murania, mochila al hombro, tras las huellas de un hispanista que recorrió la región en los años treinta, el autor de Travel of Murania. Una muchacha huye o se fuga o desaparece y él se ve envuelto en las peripecias que relata la novela. Porque el pasado no vuelve, sino que “nunca se va”, Travel recuerda. Y escribe…”

Texto completo en http://mayora.blogspot.com.es/2013/11/la-sed-de-sal.html

 

Al blog de Gonzalo Hidalgo Bayal se accede por http://bayal.blogspot.com.es/

 

La Sed de Sal Lectura by tiemposcanallas