«Las Españas y las patrañas» de Luis García Montero, en Público

toxo enero 2015

“La realidad es una mesa de trabajo en la que se amontonan los encargos y las cartas. Lo sobres se acumulan, los papeles se esconden, las facturas se tapan unas a otras en el vértigo de los días y los oficinistas se acostumbran a escribir en el desorden. Se da respuesta a casi todo aquello que exigen las urgencias. Es lógico.

Pero no es lo mismo trabajar en el desorden que trabajar el desorden, es decir, aprovechar el desorden para ocultar lo importante y poner encima de la mesa discusiones interesadas. Aunque el Gobierno lleva meses hablando de la recuperación económica, ni siquiera él se cree lo que dice. Sabe que los datos de la macroeconomía no llegan a la vida cotidiana de la gente, porque las decisiones tomadas han servido para aumentar las fortunas de las élites, no para defender la dignidad de la población. Con esta manera de definir las escalas del poder, una inmensa minoría sale beneficiada de la pequeña mayoría de los ciudadanos.

Por eso los Gobiernos de Madrid y Barcelona van a utilizar otras cartas para resistir en las próximas elecciones: la lucha contra el terrorismo y la unidad de España o el independentismo catalán. La economía, en el fondo de la mesa, será un sobre discreto, casi perdido, en interés de los que en realidad están vendiendo la vida de los españoles (catalanes incluidos).

El diccionario dice que Recuperar es volver a tomar o adquirir lo que antes se tenía, volver a poner en servicio lo que había quedado inservible. Desde ese punto de vista, la recuperación económica es una enorme patraña, porque las medidas económicas han buscado exactamente lo contrario: dinamitar lo que se tenía antes de la crisis. Por este camino resulta imposible volver a una modesta dignidad del mundo laboral y del poder adquisitivo.

Quizá convenga entonces preguntarse: ¿qué se está recuperando de verdad? Para ese tipo de inquietudes tengo la costumbre de separarme un poco de los vértigos de la actualidad, de las cartas que amontonan sobre la mesa los que quieren trabajar el desorden, y acudo a las viejas fuentes de información. Aunque el sindicalismo no se lleva ahora mucho, maltratado por las prisas, los errores y las manipulaciones, forma parte esencial de la educación cívica. Creo que los puestos de trabajo y los salarios son el máximo factor de generación democrática. Así que ayer asistí al desayuno que Nueva Economía Fórum organizó en el Casino de Madrid con el sindicalista Ignacio Fernández Toxo. Mereció la pena…”

Texto completo en http://blogs.publico.es/luis-garcia-montero/1429/las-espanas-y-las-patranas/