Latinoamérica: “Irresponsabilidad empresarial y estatal. La minería no es un buen negocio” de Raul Zibechi, en Rebelion

benito rodriguez

“Una década de boom minero deja un rosario de complicaciones: pasivos ambientales, polarización social, pérdida de legitimidad de los gobiernos y ningún problema de fondo resuelto.

“No es un accidente”, gritan los miembros del Movimiento de Afectados por la Minería (MAM). “Es un acontecimiento de total responsabilidad de las empresas”, asegura Mario Zonta quien destaca que las empresas no monitorean las represas donde almacenan desechos tóxicos, como las que se rompieron el pasado 5 de noviembre provocando un río de lodo contaminado que destruyó poblados, provocó la muerte o desaparición de más de 20 personas y dejó miles de afectados.

Se trata de una tragedia social y ambiental provocada por la minera Samarco en el estado de Minas Gerais, Brasil. Dos diques de contención de la mina de hierro a cielo abierto se rompieron, y el lodo liberado sepultó el poblado de Bento Rodrigues donde vivían 600 personas, a poco más de 20 kilómetros de la ciudad de Mariana y a 120 de Belo Horizonte, capital del Estado.

Las 500 personas que fueron rescatadas por los bomberos, atrapadas en medio de lodos tóxicos, debieron ser sometidas a un proceso de descontaminación ya que contenían sustancias tóxicas. Samarco es propiedad de Vale y BHP Biliton. “Los accidentes e impactos de la minería son permanente y las empresas continúan con la misma postura prepotente hablando de responsabilidad social y ambiental”, dice un comunicado de decenas de organizaciones sociales.

“La Vale lleva 70 años en Minas Gerais”, asegura Zonta del MAM. “Hay experiencia suficiente como para contener este sipo de acontecimientos, por lo tanto consideramos que son los principales responsables por los muertos y desaparecidos” (Brasil de Fato, 6 de noviembre de 2015).

Un análisis del lodo a 300 kilómetros de las represas, reveló que tiene concentraciones increíbles de hierro, manganeso y aluminio, que superan miles de veces la concentración normal (R7 Noticias, 11 de noviembre de 2015). Según los toxicólogos, el metal más problemático es el manganeso que puede provocar alteraciones musculares, problemas óseos, intestinales y agravar problemas cardíacos.

Al principio la empresa dijo que los vertidos eran sólo arena, pero cuando fue consultada a la vista de los análisis oficiales, no respondió. Se aferró a un discurso de que “el barro no contiene desechos tóxicos para los seres humanos, sólo material inerte en compuestos de arena” (R7 Noticias, 11 de noviembre de 2015). Sin embargo, por los niveles de contaminación existentes el tratamiento de agua fue suspendido en nueve ciudades afectando a 800 mil habitantes, en tanto la prefectura decretó situación de calamidad pública.

Irresponsabilidad empresarial y estatal

Mariana 2El Movimiento de Afectados por la Minería sostiene que el problema de fondo es que son las propias mineras las que se encargan de los estudios para monitorear la situación real de las minas. “Ellas contratan las empresa que realizan los estudios de impacto ambiental para presentar a la Secretaría de Medio Ambiente”, dice Zonta (Brasil de Fato, 6 de noviembre de 2015).

En paralelo, destaca que existe el suficiente know how por parte de las empresas como para poder prever roturas como la que ocurrió en Mariana. “Como la lógica es extraer a todo vapor, la cantidad de desechos que se forman día a día es mucho mayor que hace 20 años. Ellas saben de los riesgos, pero no tienen ningún compromiso con las cuestiones ambientales y las comunidades”.

El resultado, según el MAM, es que existe un descontrol de las políticas mineras y de los ritmos de extracción, almacenamiento de desechos y traslado de minerales ya que todos los controles los hacen las mismas empresas.

El mismo día que sucedió la tragedia de Mariana se realizaba el Forum Brasileño de la Minería en Belo Horizonte. Los empresarios recordaron que Brasil está entre los seis mayores países mineros del mundo y que en los próximos años ese sector recibirá las mayores inversiones de la economía del país (unos 53 mil millones de dólares hasta 2018), por lo que llamó a “aumentar la seguridad jurídica de los inversores” (Brasil de Fato, 7 de noviembre de 2015).

El secretario de Desarrollo Económico del estado, Altamir Roso, dijo que la minera Samarco fue “víctima de la ruptura” de las represas. Fue más lejos aún que los empresarios: “Afirmo con toda tranquilidad que existe exceso de rigidez en el otorgamiento de permisos y un exceso de organismos involucrados”. Su propuesta es que la fiscalización “no necesita hacerla el Estado, que puede delegar en otros”…

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