“Los salarios no han dejado de caer en los últimos cuatro años” de Begoña P. Ramirez, en infoLibre

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“La devaluación salarial sufrida por los españoles durante la crisis la certifican los últimos datos hechos públicos por la Agencia Tributaria sobre el mercado de trabajo. Los salarios no han dejado de caer desde 2010. Entonces, la retribución media anual de los asalariados era de 19.113 euros, el máximo histórico. En 2014, último año del que ofrece estadísticas la Agencia Tributaria, se ha quedado en 18.420 euros, un 3,6% menos. Los asalariados ganan hoy menos que en 2008, cuando su retribución media ascendía a 18.996 euros al año.

Es más, el número de sueldos que no llegan a los 1.000 euros creció un 2,65% entre 2013 y 2014. Son ya el 47% de los asalariados: casi ocho millones de los 16,9 millones que cuenta la Agencia Tributaria cobran menos de 1,5 veces el Salario Mínimo Interprofesional; es decir, menos de 972,9 euros al mes.

El número total de asalariados aumentó en 2014 respecto al ejercicio anterior: hay 210.000 más, lo que se traduce en un alza del 1,26%. Pero aún son 1,11 millones menos de los que había en 2010, cuando la Agencia Tributaria registraba 18,02 millones de personas a sueldo.

Los parados cada vez cobran menos ayudas

También ha caído, pero con muchísima más fuerza, la cuantía de las prestaciones por desempleo. Un parado cobraba de media en 2009 hasta 4.010 euros al año, su máximo histórico. Entonces el número de desempleados registrados alcanzaba los 3,92 millones de personas. En 2014, cuando la cifra de parados llegaba a los 4,44 millones, la prestación anual media que percibían se desplomó un 13,8%, hasta los 3.456 euros. Y es en 2013 donde se produce la parte más brusca de la caída, cuando la media desciende un 10,23% respecto al ejercicio anterior.

La reducción de la cuantía de las ayudas públicas cobradas por los parados se explica por el aumento del paro de larga duración, que implica el agotamiento de la prestación contributiva –la de mayor cuantía y que no puede percibirse durante más de dos años–. A continuación, los desempleados pueden cobrar los distintos subsidios y rentas sociales, que no suelen superar los 426 euros al mes. El resultado de la cronificación del paro es que son ya más los parados que cobran estas ayudas asistenciales, el 61%, que quienes perciben las contributivas. Finalmente, hay que recordar que tres millones de parados no perciben ninguna prestación, al haber agotado todo el catálogo posible de ayudas públicas sin encontrar un empleo.

Sólo mejoran las pensiones

Por el contrario, los únicos que han mejorado durante la crisis han sido los pensionistas. Sus prestaciones no han dejado de crecer. Desde 2007, cuando la pensión media ascendía a 10.359 euros al año, ésta ha aumentado un 26,88%. En 2014 alcanzaba los 13.144 euros. También son más los pensionistas: su número ha subido un 9,45%. En los últimos siete años la Agencia Tributaria contabiliza 810.000 nuevos pensionistas. Pese a la reforma de las pensiones, que retrasó la edad de jubilación y desincentivó las jubilaciones anticipadas, la demografía impone que el número de personas en edad de retiro no dejará de aumentar hasta que estalle a partir de 2022: entonces empezarán a jubilarse los integrantes del baby boom español de los años 60 y 70.

Además, la cuantía de la pensión aumenta porque quienes se retiran tienen mejores sueldos y carreras de cotización que quienes van falleciendo. No obstante, los dos factores introducidos por la reforma de las pensiones –el índice de revaloración y el factor de sostenibilidad– están pensados precisamente para frenar ese crecimiento. De ellos, sólo el primero ha empezado a aplicarse ya –el 0,25% anual mientras la Seguridad Social sufra déficit–; el segundo, ligado a la esperanza de vida, se introducirá a partir de 2019. El pasado octubre, había en España 2,26 afiliados de la Seguridad Social por cada pensionista, una ratio inferior a la registrada en 2000, cuando la cifra de cotizantes era de 16,09 millones, tres millones menos que ahora”.