“Mercados financieros y distopía: ¡vuelven los goebbelianos! (I)” de Juan Laborda, en vozpopuli

anat admati

“Se hunden los mercados financieros y vuelven los goebbelianos. Aquellos que son responsables directos de la que nos está cayendo encima pretenden echar la culpa a quienes ellos etiquetan como radicales y populistas. Los únicos antisistema y elitistas son ellos y sus altavoces mediáticos. Es absolutamente goebbeliano leer editoriales, blogs de opinión y demás piezas periodísticas en favor de “gobiernos responsables” cuyas políticas solo generan desintegración social, económica y política. Y como previmos desde estas líneas un nuevo “crash” financiero y económico -la Segunda Fase de la Gran Recesión-. Son los responsables de la distopía a la que pretenden llevarnos. Entiéndase por distopía lo que dice la Real Academia Española (RAE), una sociedad futura causante de la alienación humana, una sociedad totalitaria y degenerada.

Los medios de comunicación de este país necesitan un reciclaje y puesta al día urgente sobre la nueva teoría económica que está emergiendo. Sus artículos, reportajes, análisis y opiniones, destilan razonamientos económicos fundamentados en hipótesis que no se ajustan a los datos reales. Ya hemos comentado hasta la saciedad la falsedad de muchas de esas hipótesis, detallando paradojas económicas que las invalidan –paradoja del ahorro, paradoja de costes, paradoja de la tranquilidad…-. Por lo tanto sus recomendaciones, además de errar en el diagnóstico, tendrán consecuencias “distópicas”. Pero vayamos por partes. ¿Qué está pasando en los mercados financieros? ¿Quiénes son los responsables últimos de lo que está sucediendo? ¿Hay alternativas de política económica? En este blog responderemos a la primera pregunta. En los siguientes, a las otras dos.

¿Qué está pasando en los mercados financieros?

Simple y llanamente se está pinchando la enésima burbuja generada por los Bancos Centrales, la que en su momento denominamos la burbuja de las expansiones de los balances de los Bancos Centrales (QE). Y sí, lo predijimos con suficiente antelación. Se trata de un momento en la historia en que el estímulo más imprudente e intencionadamente especulativo por parte de las autoridades monetarias en realidad llegó a ser visto no sólo como aceptable, sino como algo bienvenido. Evidentemente, no hemos aprendido absolutamente nada. Los objetos preferidos de la especulación durante la actual burbuja QE fueron la deuda de baja calidad crediticia y, de manera indiscriminada, todo tipo de mercado bursátil sin distinguir por tipo de industria, sector productivo, calidad crediticia o capitalización bursátil.

Ahora estamos empezando a observar las divergencias internas que señalan el aumento de la aversión al riesgo entre los inversores. Tal como previmos, la mayor víctima de la burbuja QE está siendo la deuda de peor calidad crediticia e, indiscriminadamente, la totalidad de los mercados bursátiles. Y sí, repito, lo predijimos con suficiente antelación. ¡No dirán que no les avisamos!

El descenso continuado de los mercados financieros y el aumento de las primas de riesgo se están trasladando desde los bonos corporativos de alto riesgo a aquellos de menor riesgo, incluidos los soberanos –aquí solo estamos viendo el inicio-. Y obviamente a todas las bolsas. Y eso que la estadounidense, la más cara del mundo, aún no ha empezado a corregir de verdad -objetivo del S&P 500, 900-1100-. En el trasfondo, la delicada situación del sistema bancario, el endeudamiento global y el apalancamiento masivo de los bancos sistémicos. Las mismas razones que en el 2008. De fondo, una crisis sistémica mal resuelta con una “policy mix” absolutamente errónea. Es la agonía del “Consenso de Washington”, de la ortodoxia neoclásica. Es el final del Súper-ciclo de deuda. Pero de ellos hablaremos en el siguiente blog. Déjenme terminar con unas reflexiones sobre sistema bancario.

Reflexiones sobre banca global y patria

Siguiendo una presentación de mediados de 2015 de Anat Admati, profesora de la Universidad de Standford, y probablemente una de las mayores expertas académicas sobre la banca, el sistema bancario, especialmente la banca sistémica, es demasiado frágil e ineficiente. Las razones son varias. Por un lado, su opacidad, complejidad e interconectividad. Por otro, su excesiva dependencia, a corto plazo, de la deuda. Unamos a ello graves problemas de gobernabilidad y distorsiones que no se resuelven en los mercados; leyes y reglamentos defectuosos; y una absoluta falta de rendición de cuentas por parte de las gerencias bancarias, con una clase política en genuflexión. El coctel final, explosivo. Los bancos sistémicos son cada día más sistémicos, el total de activos medio y el apalancamiento promedio de los 28 bancos globales es mayor que en 2008. Sin comentarios

Sobre la banca europea, y la española en particular, varias ideas. Se encuentran en una situación delicada en términos de capital regulatorio –ver medidas de riesgo sistémico bancario en Europa calculadas para entidades y países por el Centro para la Gestión del Riesgo del Instituto HEC en Lausanne. En el caso concreto español convergen diversas causas. Las posibles sentencias judiciales retroactivas sobre clausulas suelos; las inversiones en países emergentes; los posibles cambios contables sobre consumo de capital, que no se establecería por filiales sino por la totalidad del grupo; la posible futura exigencia de capital por concentración de riesgos en las carteras de deuda soberana; los préstamos a empresas fallidos ocultos en cajones…. El negocio tradicional bancario no pasa por un buen momento. Como corolario, la banca encarecerá el crédito, y se promoverá de nuevo, erróneamente, fusiones, lo que aumentará aún más el riesgo moral “too big to fail”, es decir, “demasiado grande para quebrar”…

Texto completo en http://vozpopuli.com/blogs/6934-juan-laborda-mercados-financieros-y-distopia-vuelven-los-goebbelianos-i