«Ni miedo, ni respeto», de Gregorio Moran. En «La Vanguardia» y SP.

gregorio moran

«En fin, yo soy mayor y estas historias no me producen el efecto futbolero de los aficionados. Si es verdad que Bárcenas ha entregado esas listas y él niega que sean suyas, lo primero sería denunciar a los diarios que las han publicado. No. Si Rajoy asegura que son falsas «salvo alguna cosa», debería llevarlo a los tribunales. Tampoco. En el fondo queda la duda de si se trata de una operación de mayor fuste, con el único interés de salvar los millones de Bárcenas en Suiza, recién repatriados por la amnistía fiscal que el ministro Montoro niega y la realidad parece confirmar. Lo único que intuyo es que aquí hay muchas mentiras y escasas verdades, y que ninguno de los protagonistas recibirá más pago que aquel, inolvidable, que inventaron las chicas y chicos del PSC de Sarrià-San Gervasi, «la pena del telediario».

Nos perdieron el miedo hace muchos años, luego el respeto. Sólo nos queda nuestra capacidad de rebelión, porque la indignación quedó muy atrás y fue muy celebrada por los mismos que la provocaban. A mí me parece de perlas que se concentren miles de ciudadanos airados ante la sede el Partido Popular en Barcelona. Pero en honor a su dignidad humillada, deberían seguir con una visita a la sede de Convergència –calle Còrsega–, aunque sólo fuera porque está embargada por la justicia debido a la ilegalidad flagrante de su financiación. Y antes de retirarse a casa, otra sentada en la calle Nicaragua, sede del PSC. Pero eso deben hacerlo los mismos, no basta decir que los nuestros son menos chorizos que los otros. Salvo que hagamos aquello que contaba Ignacio Agustí refiriéndose a las damas del Liceu, que valoraban la belleza de las amantes de su marido…»

Texto completo en http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5665