Quiénes forman la red integrista que se ha hecho fuerte en el Congreso a través del discurso de Vox. Angel Monarriz. InfoLibre

  • La diputada Lourdes Méndez, que se dirigió a los escaños de izquierdas en el debate sobre la eutanasia con un «que dios les perdone», tiene un alto perfil dentro de una tupida malla de organizaciones ultracatólicas
  • La federación internacional One of Us, liderada por Mayor Oreja, y la Plataforma por las Libertades aglutinan más de cien organizaciones marcadas por el rechazo al aborto, la diversidad sexual y el feminismo
Publicada el 17/02/2020 a las 06:00Actualizada el 16/02/2020 a las 20:13

El diputado del PP José Ignacio Echániz acusó al Gobierno de buscar un ahorro de costes sociales. Alguien en el hemiciclo le gritó a Pablo Echenique, que sufre una grave enfermedad degenerativa: «Es repugnante que tú defiendas esto«. Con ese listón, el martes, en el debate de toma en consideración de la ley de eutanasia, era difícil destacar desde la derecha. Quizás por eso, porque quedó eclipsado por Echániz y por ese otro diputado que no dio la cara, no obtuvo demasiada repercusión otro discurso salido de las bancadas conservadoras, que terminó con cuatro palabras lapidarias: «Que dios les perdone«.

La diputada que las pronunció, Lourdes Méndez Monasterio, de Vox, no es cualquier diputada. Ni tampoco es cualquier cosa lo hay lo que hay detrás de ella: una tupida red de organizaciones ultracatólicas, que se despliegan en el tablero nacional, europeo y mundial, entre las que predomina una  mentalidad integrista que convierte en crímenes de lesa humanidad el aborto y la eutanasia y que tiene declarada la guerra al feminismo, la diversidad sexual y la corrección política progre.

 «Ustedes proponen eliminar al enfermo. Proponen la muerte», afirmó desde la tribuna Méndez, que acusó al PSOE y Unidas Podemos de crear un «derecho a matar», de «invertir los valores en los que se asienta la cultura occidental», de «convertir al Estado en una máquina de matar y a los médicos en sus cómplices». Méndez alertó del nacimiento de un «monstruoso contexto eutanásico», en el que «los enfermos crónicos serán eliminados». Una situación que, afirmó, recuerda a «la Alemania de Hitler». La diputada por Murcia, que precisamente cumplía 63 años el mismo día del debate, mezcló la eutanasia con un tema que le interesa aún más. «Aspiran a que se considere bueno [matar a los enfermos], la misma estrategia del aborto», dijo. Y concluyó: «Ninguno de estos argumentos apelan a la fe y a la religión. Pero, personalmente, permítanme desearles, a quienes aprueben esta ley, que dios les perdone«.

Y se bajó del atril, entre aplausos de la bancada de Vox, parte de ella puesta en pie.

 Los orígenes

El discurso de Méndez, con esas resonancias apocalípticas, rara vez encuentra un espacio tan privilegiado para su emisión como el Congreso de los Diputados. Pero no es un discurso nuevo, ni marginal. Lleva escuchándose aproximadamente tres lustros. La fecha de su eclosión podría situarse en torno a 2005, con las movilizaciones contra la ley del matrimonio gay impulsada por José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE). Más tarde, las protestas se extendieron a la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Una miríada de grupos e intereses se conjugaron: Foro Español de la Familia, E-Cristians y Hazte Oír adquirieron notoriedad, apoyadas en movimientos católicos de corte integrista como Comunión y Liberación, Camino Neocatecumenal (los kikos) y más discretamente los Legionarios de Cristo y el Opus. Medios como El Mundo con Pedro J. Ramírez y la COPE y Libertad Digital con Federico Jiménez Losantos, protegido entonces de Antonio María Rouco Varela en la radio de los obispos, apostaron igualmente por esta línea, combinada con la teoría de la conspiración sobre el 11-M. La caldera se puso en marcha.

 El PP de la primera legislatura de Zapatero, ya liderado por Mariano Rajoy, apoyaba tácitamente todos estos movimientos radicales. Sin volcarse. Pero sin enfrentarse. El líder del partido mantenía cierta distancia, mientras otros referentes, como Ángel Acebes y Jaime Mayor Oreja, cultivaban las relaciones. Un discurso iba cuajando: contra la «ideología de género», el «homosexualismo», el «buenismo», el relativismo, la eutanasia… Parecía minoritario, pero tenía peso en el ala dura de la Conferencia Episcopal –que todavía hoy se mantiene fuerte– e iba ganando espacio mediático. Y político.

Los «márgenes» del PP

El distanciamiento empezó en la segunda legislatura de Zapatero, cuando Rajoy cambió de estrategia. Y se agudizó cuando llegó a La Moncloa en 2011. Rajoy, ya presidente, defrauda el programa integrista del movimiento ultracatólico. El fundador de Podemos Miguel Urbán, autor de La emergencia de Vox. Apuntes para combatir a la extrema derecha (Sylone), sitúa el nacimiento de Vox precisamente en estos «márgenes» del PP: «Organizaciones como Hazte Oír no nacen en el PP, pero se benefician de las instituciones en las que está el PP. También lo que llamamos en Madrid la Brunete mediática, como Intereconomía y todo ese entramado crecido bajo el influjo de Esperanza Aguirre, sus decisiones políticas y sus ayudas públicas. Se construyó un movimiento neoconservador, también en torno a FAES, punta de lanza contra las dos legislaturas de Zapatero. ¿Qué pasa? Cuando el PP entra a gobernar modera ciertas posturas porque no le son útiles, y esas organizaciones empiezan a romper. Ahí vemos una escisión del PP». Vox, claro.

Santiago Abascal, que había estado a refugio en un chiringuito de Esperanza Aguirre, es uno de esos miembros del PP que cortan amarras. Otra es Lourdes Méndez Monasterio, prueba viva de que el PP tenía dentro las ideas de Vox antes de que Vox naciera. Méndez fue diputada del PP entre 2004 y 2016. En 2015 ya rompió la disciplina del PP en el Congreso, disconforme con la reforma del aborto que impulsaba su propio partido, no lo suficientemente restrictiva, a su juicio. Vox le acabó ofreciendo una plataforma mejor que el PP para expresarse.

El rompehielos

Ignacio Arsuaga, presidente de Hazte Oír, que ganó fama con la campaña del autobús contra el reconocimiento de la transexualidad infantil, resume en un artículo lo que Vox supuso para todo este movimiento ultracatólico: «La irrupción de Vox […] realmente ha abierto una grieta en el sistema […] que ha permitido que en España se hable sobre temas que antes eran tabú, que el establishment progre consideraba cerrados: la ideología de género, el feminismo supremacista, el lobby LGTBI, el aborto, el matrimonio homosexual, la eutanasia… Algunas organizaciones de la sociedad civil (junto con unos pocos medios de comunicación libres) llevábamos años tratando de romper el hielo de lo políticamente correcto, del discurso único progre-laicista. […] Muchos años de batalla cultural, de defensa de la vida del no nacido frente al aborto… de denuncia de los ataques del lobby Lgtbi y del lobby de género contra la familia natural… de defensa de principios básicos y de libertades fundamentales frente al sistema […]», añade.

El discurso de Méndez es más tradicional que el de Arsuaga en el tono. Pero las ideas son las mismas. Las obsesiones ideológicas, idénticas. Son los temas con los que martillea Méndez en su cuenta de Twitter. Y en toda esa pléyade de medios derechistas católicos, con un corte ideológico que sitúa al papa Francisco como un izquierdista peligroso, y que bulle de entusiasmo con perfiles como el de Méndez.

Lourdes Méndez Monasterio

Hay que mirar el currículo de Méndez para entender qué fuerzas estaban tomando la palabra el martes y deseando a los diputados de izquierdas «que dios les perdone». Méndez, casada y con seis hijos, es hermana de Kiko Méndez Monasterio, uno de los más próximos asesores de Abascal y antiguo militante del partido ultraderechista Alianza por la Unidad Nacional, que fue condenado por agredir a Pablo Iglesias en 1999, como desveló la cadena Ser.

De Lourdes Méndez destaca el altísimo perfil que tiene dentro del movimiento ultracatólico. Hay en Vox otros elementos que tienen como prioridad número uno el combate contra la «ideología de género», caso del parlamentario andaluz Francisco Serrano. Y hay otras figuras con arraigo en ese mundo, como el diputado en el Congreso Francisco José Contreras, las parlamentarias en la asamblea de Madrid Rocío Monasterio, Alicia V. Rubio y Gádor Joya o la concejal en el Ayuntamiento de Sevilla Cristina Peláez. Es más, el propio Santiago Abascal obtuvo en 2012, «por su defensa de la libertad y el patriotismo», un premio de Hazte Oír, organización que también ha premiado a Javier Ortega Smith, Francisco Serrano y Hermann Tertsch. Pero, pese a todos estos vínculos y complicidades, en ningún otro caso alcanza la identificación de un miembro de Vox con el lobby ultracatólico la perfección que alcanza con Lourdes Méndez. Y no se queda en complicidad ideológica. También hay compromiso orgánico.

One of Us

Según su propia ficha en el Congreso, Lourdes Méndez –portavoz de Vox en la Comisión de Igualdad– pertenece al grupo de expertos de One of Us. ¿Y qué es One of Us, traducido «uno de nosotros»? Se trata de un lobby y think tank de ámbito europeo, dedicado a promover políticas que defiendan la vida «desde su concepción». En 2013 el grupo recogió casi dos millones de firmas para exigir a la UE que termine con las actividades que implican la destrucción de embriones humanos, incluso con fines científicos. One of Us, con presencia en 19 países, tiene sede en Bélgica, porque pone especial énfasis en el lobby ante las instituciones comunitarias, tarea a la que dedica entre 100.000 y 199.000 euros al año, según datos de la propia UE.

One of Us aglutina a 48 organizaciones. En realidad, son más. Porque tiene algo de muñeca rusa. Un ejemplo: uno de los grupos integrados, Provida, aglutina a su vez a 33 organizaciones antiabortistas en toda España.

España es el país que más organizaciones aporta, con un total de 17 de las 48. Entre ellas hay puntales del movimiento como Hazte Oír y el Foro Español de la Familia.

Todas las organizaciones integradas en One of Us son antiabortistas y comparten, con diferentes grados, una agenda de corte integrista. No obstante, no todas alcanzan el mismo grado de radicalismo.

Las hay con un cariz más blando y establishmentRed Madre, que integra a Alberto Ruiz-Gallardón en su patronato, cuenta con la colaboración de súper marcas como Google, Telefónica, Caixabank, Bankia, El Corte Inglés, Quirón y Women’s Secret. Es más bien una red de apoyo a la maternidad desde el embarazo. Distinta, más combativa, es la Fundación Más Vida, una organización antiabortista de «jóvenes» cuyo vicepresidente es Duarte Falcó, hijo del marqués de Griñón, que fue noticia por su felicitación pública a Irene Montero y Pablo Iglesias por su embarazo, que la fundación aprovechó para invitarlos a la «Marcha Sí a la Vida».

Son sólo dos ejemplos que retratan una cierta diversidad en One of Us, siempre dentro del cauce católico conservador. Pues bien, lo que ha entrado en el Congreso con Vox, concretamente con Lourdes Méndez, es el ala más dura de la ya de por sí dura federación One of Us.

Méndez tiene una relación estrecha con Hazte Oír, miembro destacado de One of Us, que en 2016 la premió por su «defensa del derecho a la vida». Ignacio Arsuaga, uno de los activistas ultracatólicos de mayor proyección en España, es presidente tanto de Hazte Oír como de CitizenGo, esta última de dimensión internacional. El tinglado está muy vinculado a Vox, como acreditó Open Democracy. El llamado pin parental, hoy una bandera de Vox, es una iniciativa impulsada por Hazte Oír. Arsuaga, que coincide con Méndez también en la Plataforma por las Libertades –sobre la que se entra en detalle más adelante en este mismo artículo–, es una de las personalidades destacadas a nivel europeo en el informe Restoring natural orden. The religious extremists’ vision to mobilize European societies against human rights on sexuality and reproduction, elaborado en 2018 por el Foro Parlamentario Europeo sobre Población y Desarrollo, una red de responsables políticos preocupados por el auge de los discurso integristas.

Otra organización integrada en One of Us a la que nos lleva el rastro de Méndez es Profesionales por la Ética, que en 2015 la homenajeó en una cena a la que también asistieron Santiago Abascal, Iván Espinosa de los Monteros y Rocío Monasterio.

Se trata de una de las tres organizaciones españolas –las otras dos son la Asociación Española de Abogados Cristianos y Enraizados– que realizan tareas de lobby ultracatólico en Bruselas, de un total de 21 en toda Europa, según publicó infoLibre junto con otros medios del proyecto periodístico European Investigative Collaboration (EIC) [ver las informaciones aquí y aquí].

Fundada en 1992, Profesionales por la Ética es una ONG con sede en Pozuelo de Alarcón (Madrid), el municipio más rico de España, también sede de la Universidad Francisco de Vitoria, vinculada a los Legionarios de Cristo. Centra su actividad en el rechazo del aborto, de la eutanasia, de los vientres de alquiler, de la educación sexual y de la influencia de lo que en su memoria de 2018 llama «dogmas Lgtbi«, contrarios a la «identidad femenina» y al «valor de la maternidad». Profesionales por la Ética, que declara ante la UE estar representada, además de en España, en Estados Unidos y México, no sólo forma parte de One of Us, sino también de Euthanasia Prevention Coalition–Europe, Life is Beautiful y UN Family Caucus.

Méndez es presidenta de otra organización integrada en One of Us, Familia y Dignidad Humana, dedicada a la defensa del «derecho a la vida, la familia, la dignidad humana y el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos». O sea, es miembro del grupo de expertos de One of Us, al mismo tiempo que presidenta de una de sus organizaciones.

Llegados a este punto es ineludible mencionar a un destacado nombre propio. ¿Quién es el presidente de esta red de organizaciones llamada One of Us? Jaime Mayor Oreja, exministro del lnterior con José María Aznar entre 1996 y 2001, que fue eurodiputado y vicepresidente del Partido Popular Europeo entre 2009 y 2014.

Mayor Oreja tenía en el atril a una colaboradora estrecha cuando Lourdes Méndez tomó la palabra el martes. Está acreditado. Mayor Oreja, además de One of Us, preside una de las organizaciones integradas en esta federación, la Fundación Valores y Sociedad, de la que también son patronos María San Gil y Francisco Contreras. Esta fundación impulsó la creación de la Plataforma por las Libertades para «afrontar el desafío de la ideología de género», según la memoria de 2018. ¿Quién se situó al frente de esta plataforma? Méndez Monasterio, que a su vez publica artículos en Valores y Sociedad como Ante la colonización ideológica de género, ¡despertad!

Plataforma por las Libertades

Méndez no especifica su relación con la Plataforma por las Libertades en su ficha del Congreso, ni tampoco en su cuenta de Twitter. No obstante, aparece con frecuencia en artículos de prensa y webs de organizaciones del movimiento como «coordinadora», actuando como portavoz y máxima representante. infoLibre ha trasladado tanto a la plataforma, que no tiene web operativa, como a Vox la pregunta sobre el cargo actual de Méndez Monasterio en la Plataforma por las Libertades, sin respuesta.

La Plataforma por las Libertades es un actor decisivo dentro de este mundo. Está formada por más de cien organizaciones, según su propia información corporativa. Entre ellas está Familia y Dignidad Humana, presidida por la propia Méndez. También Profesionales por la Ética, Hazte Oír, Provida, Valores y Sociedad… Como se observa, es común la pertenencia de las mismas organizaciones a distintas plataformas, que a su vez son miembros unas de otras. Ocurre también con otra tercera federación de asociaciones, Women of the World, antifeminista, cuya presidenta es Leonor Tamayo Colomina, a su vez presidenta de Profesionales por la Ética.

Un ejemplo: Enraizados, presidida por el columnista de Actuall José Castro Velarde, otra de las organizaciones españoles que hacen loby en Bruselas, forma parte al mismo tiempo de la Plataforma por las Libertades y de Women of the World. Igual que Hazte Oír-CitizenGo, que además está en One of Us. La Fundación Jérôme Lejeune sólo falta a Women of the World. Hay amplias zonas de convergencia entre todas estas organizaciones, contrarias al aborto, a la eutanasia, a los vientres de alquiler, asiduas denunciantes de las manifestaciones artísticas contrarias a los dogmas religiosos.

La Plataforma por las Libertades, una organización centrada en el rechazo a las leyes «totalitarias» de defensa de derechos Lgtbi, a la «ideología de género» y a la educación sexual, tiene estrechos vínculos con Vox. Méndez ha sido su principal referente, la que da entrevistas y escribe artículos en su nombre. Rocío Monasterio está relacionada desde su origen con esta plataforma. Santiago Abascal también.

Lourdes Méndez es además autora del libro Del derecho a la vida al derecho al aborto a la luz de los debates parlamentarios y de la Constitución española (1812-2017), publicado por la Fundación Universitaria Española, cuyo patronato está presidido por Gustavo Villapalos, que fue el rector de la Universidad Complutense y consejero de Educación en la Madrid con el PP y que es considerado un hombre clave en la penetración de los Legionarios de Cristo en los círculos VIP de la comunidad.

El pujante movimiento integrista mundial, en el que se integran federaciones como One of Us, disfruta de crecientes posiciones de influencia gracias a las presidencias de países como Estados Unidos, Rusia y Brasil. Como publicó este periódico, en el marco del proyecto de investigación EIC, la derecha estadounidense –incluidas figuras próximas a Trump– financia con cantidades millonarias la actividad de lobbies ultracatólicos en Bruselas [ver aquí]. Entre las organizaciones financiadas está el Centro Europeo de Derecho y Justicia, miembro de One of Us.

Por su parte, la expansión internacional de Hazte Oír a través de CitizenGo abarca ya actividades en 50 países. Sus discursos no se limitan ya a campañas en autobús –»los niños tienen pene, las niñas tienen vulva, que no te engañen»–, o acciones de presión contra embarazadas a las puertas de clínicas abortistas. Están plenamente instalados en el Congreso, alcanzado ya de pleno por la tupida malla ultracatólica.

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2020/02/14/quien_hay_tras_discurso_contra_eutanasia_vox_red_integrista_que_hecho_fuerte_congreso_103994_1012.html?u=vkUQVJoqd75nHQuOashIT08MAJ3Gs1-f8HaZp4KwsHg&n=fC0thThYh4qUlprH3vEBxyFams45ZYp9JOlX-PChNHY

Pié de la foto que encabeza la noticia: Lourdes Méndez Monasterio, hablando con Santiago Abascal en el Congreso, detrás de Pedro Sánchez y Carmen Calvo. Europa Press