Relaciones de la Unión Europea con África, ¿más sombras que luces?. Agencia Misna

dlamini-zuma

Abril 3, 201422:13

CUMBRE UE-UA: ACUERDOS Y CUESTIONES POR RESOLVER

Economía y Política Portada

Nuevas directrices para la estrategia de acción conjunta entre 2014 y 2017, una declaración conjunta sobre la migración y el compromiso europeo para contribuir con financiaciones para la paz y el desarrollo africano  son las principales conclusiones de la 4ª  cumbre de la Unión Europea y África, que se concluyó hoy en Bruselas.

La seguridad fue un tema central, ya que la UE se comprometió a aportar 750 millones de euros en tres años para African Peace Facility, el fondo destinado a este fin. Además, más de 17.000 soldados africanos serán entrenados desde ahora hasta el 2016 en Somalia, República Democrática del Congo, Libia, Malí y en la región del Sahel. El compromiso fue bien recibido por la Unión Africana, cuyo presidente de turno, el Jefe de Estado de Mauritania, Mohamed Ould Abdel Aziz, señaló “el déficit operativo y de logística” que los Estados africanos siguen teniendo a nivel militar. La UE también anunció otras financiaciones para sectores como la agricultura, la integración panafricana y becas de estudio para estudiantes e investigadores africanos.

Durante la cumbre también se firmó un plan de acción sobre migración y movilidad que consta de cinco puntos: lucha contra la trata de seres humanos, contrarrestar la inmigración ilegal, medidas para facilitar el envío de remesas a África, mejor organización de la migración legal y aumento de la protección internacional de refugiados, desplazados y solicitantes de asilo. [CO/VR]

 

Abril 4, 201420:51

LAGO CHAD: COMPROMISO DE DESARROLLO Y DE PAZ

Economía y Política

“No niego las dificultades del objetivo. Pero si a Europa llegan miles de migrantes hambrientos, ¡tampoco es una sorpresa!” Romano Prodi, ex primer ministro de Italia, habló con MISNA durante la conferencia sobre el Lago Chad, una emergencia africana que reveló plenamente el vínculo entre la pobreza generalizada, los flujos migratorios, la inestabilidad política y el terrorismo.

“Allí donde la gente se ve obligada a vivir en la pobreza y a explotar los recursos naturales de manera desproporcionada, el terrorismo encuentra un campo de acción más fácil para reclutar a jóvenes y expandirse” dijo Prodi. No es casual entonces que una de las batallas más sangrientas entre el ejército de Nigeria y milicianos del grupo islámico Boko Haram haya sido librada a orillas del Lago, en la localidad de Bama, el año pasado. Y es de la conciencia de la relación entre pobreza y terrorismo que nace del compromiso internacional para la “revitalización” de lo que hace tan sólo unas décadas era un “mar interno” en el corazón del Sahel y del África.

“Los compromisos concretos son posibles”, dijo Prodi, pero también reconoció que los “objetivos son difíciles”, y el costo de las obras de infraestructura que hay que realizar es “inmenso”. En los últimos 50 años, la superficie del Lago se redujo casi un 90%, a menos de 2.500 kilómetros cuadrados. Según las estimaciones más recientes, si no se implementan cambios, esta cuenca de agua dulce podría desaparecer en los próximos 20 a 40 años.

Pero algo se puede y hay que hacer al respecto, como señalaron hoy el ex presidente de Nigeria, Olusegun Obasanjo, y la presidente de la Comisión de la Unión Africana, Nkosazana Dlamini-Zuma, quienes pidieron “no dejar atrás a ninguna parte del continente” y “salir del ciclo de la pobreza”. El mismo camino que indicó Prodi, ex presidente de la Comisión Europea y recientemente enviado especial del secretario general de la ONU para el Sahel: “Las iniciativas para revitalizar al Lago Chad son la manifestación más fuerte, importante e irreversible del renacer africano, del cual se habla ya desde hace un tiempo”. [VG/VR

 

Abril 8, 201421:55

DLAMINI-ZUMA: SÓLO SE AVANZA SI CAMINAMOS JUNTOS

Economía y Política Portada

“El enfoque común es clave”, dijo Nkosazana Dlamini-Zuma, presidenta de la Comisión de la Unión Africana y varias veces ministra en su país, incluso en el primer gobierno de Nelson Mandela. No es alta. Lleva un sombrero amarillo, al estilo africano. Habla con voz tenue y mirando a los ojos, mientras esboza una sonrisa, y maneras suaves que no le impiden ir directo al corazón de los problemas sobre las relaciones con Europa, que presiona para que se liberalicen los mercados. Algo que favorecería sobre todo al viejo continente. Y también sobre la cooperación entre los africanos, comenzando por la emergencia del Lago Chad que fue tema de una conferencia internacional en Rímini (Italia), donde la mandataria se reunió con la MISNA a su regreso de la Cumbre África-Unión Europea que se celebró la semana pasada en Bruselas. Las últimas palabras de Dlamini-Zuma son sobre Mandela, “símbolo de tantas cosas, pero sobre todo de la sed de justicia y de la búsqueda de soluciones a los problemas que ponen a las personas y su dignidad en el centro”, dijo.

Presidenta, ¿qué pasó en Bruselas? ¿Qué es lo que no funciona en la relación entre África y Europa?

La cumbre marcó una redefinición de nuestra relación. Relaciones que comenzaron hace mucho tiempo como donante-beneficiario, pero que están cambiando. Se dice que si le das un pescado a una persona la alimentas por un día, pero si le enseñas a pescar, le das de comer para toda la vida. Ahora por fin nos estamos dando cuenta de eso. Las ayudas son importantes, pero mucho más importante que nosotros nos industrialicemos para convertirnos en socios de Europa. Socios en el comercio justo, en la inversión para la educación de los jóvenes, en la transferencia de tecnología. La dirección a seguir es esta, sabiendo que nuestras relaciones con la Europa de hoy son más sostenibles que en el pasado.

En Bruselas, sin embargo, no hubo ningún progreso en los Acuerdos de Asociación Económica (AAE). ¿Europa sólo quiere invadir los mercados africanos sofocando la producción local?

Los acuerdos de asociación económica son muy ambiciosos y plantean varias cuestiones que se deben resolver una por una. El objetivo debería ser apoyar y alentar los esfuerzos para crear una única zona de libre comercio en África. Si en los AAE existen elementos que van en la dirección opuesta o contraria a este objetivo, hay que cambiarlos, e incluso eliminarlos. Además, los acuerdos deben apoyar nuestra industrialización. En África, la industria está dando sus primeros pasos sólo ahora. Está en una etapa incipiente, por así decirlo. Y necesita apoyo. Repito, debemos estar seguros de que en los AAE no haya nada que amenace nuestra industrialización. La Unión Europea debe entender que si en África se forma un mercado único, podría obtener grandes beneficios, mucho mayores que los que tendría hoy con los AAE. Sobre todo, en el futuro los beneficios serían mutuos.

Un mercado único al sur del Sahara requiere de una estrecha cooperación entre los Estados de la región. ¿Pero el África está realmente preparada para este esfuerzo conjunto, en el campo de la economía o incluso de la seguridad?

La emergencia del Lago Chad, que estamos abordando en estos días, puede ser en ensayo. La drástica reducción de su superficie ha generado grandes tensiones entre los ribereños y entre la gente en general que depende del lago para su supervivencia. Comprometerse para defender este ecosistema es importante tanto a nivel económico y social como para la seguridad social. En el mediano y largo plazo, será decisivo apostar por la educación de los jóvenes para que puedan salir de la espiral de la pobreza. Hay que interrumpir el círculo vicioso, que también es alimentado por la violencia. No es casualidad que los países de la región hayan formado un “grupo de trabajo” para combatir la inseguridad.

¿La cooperación para el Lago Chad puede ser un modelo para la resolución de otras crisis o disputas fronterizas en África?

Creo que sí, como, por ejemplo, en el caso del Lago Malaui, cuyo control está generando tensiones entre los países ribereños. Cuando los lagos y los ríos cruzan las fronteras se convierten en recursos compartidos para los cuales se necesita una posición común. El caso del Nilo es particularmente importante. Los gobiernos etíope y egipcio crearon un comité científico para evaluar las consecuencias de la construcción de la presa del Renacimiento, que se está construyendo cerca de la frontera entre Etiopía y Sudán. Los expertos señalaron que es importante llenar gradualmente el embalse de la presa, porque de lo contrario surgirían problemas. Etiopía tiene el derecho de beneficiarse del Nilo, pero no debe dañar a Egipto y Sudán. La posición común es fundamental, y esto implica confrontarse, realizar estudios científicos y administrar los recursos juntos.