Sobre «baterias para el consumo eléctrico de los hogares» e «impuestos al sol». «¿Puede una simple batería cambiar el mundo?» de Jorge Martinez de Labra, en eldiario.es

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“Viernes, 1 de mayo de 2015, 6 de la mañana hora peninsular: mientras el país se despierta celebrando el día del trabajador, Tesla, una empresa aún bastante desconocida en Europa; pero que no pasa desapercibida al otro lado del Atlántico (su valor bursátil supera al de Endesa o Gas Natural Fenosa) presenta en California “el eslabón perdido” de la revolución energética.

Se trata de una simple batería de ion litio, la misma tecnología que tenemos desde hace años en nuestros teléfonos móviles, diseñada esta vez para, en su versión básica, satisfacer el consumo eléctrico de los hogares y, en su versión superior, el de empresas y compañías eléctricas. A priori, nada disruptivo tecnológicamente hablando. Hasta que desvela su precio: poco más de 300 €/kWh. El día anterior las baterías del mismo tipo se vendían en todo el mundo por más de 1.000 €/kWh. Además del precio, se desvelan detalles técnicos de mucha importancia como su diseño (se instala en la pared sin necesidad de reservar espacio, resulta visualmente atractiva…) o su conectividad a Internet, que permitirá manejarla a distancia.

La pregunta que casi todo el mundo me hace es: ¿realmente se trata de un anuncio tan importante o es solo una estrategia de marketing de los norteamericanos?

La verdad es que, a mi juicio, nos encontramos ante uno de los hitos clave por los que será recordado este siglo XXI. La razón es sencilla: las energías renovables han reducido tanto sus costes en los últimos años que han conseguido ser más baratasque las fuentes convencionales (fósiles y nuclear); pero aún “tenían” un problema: las más competitivas (solar y eólica) son intermitentes. En un mundo acostumbrado a consumir cuando quiere en lugar de cuando puede, se trata de un desafío importante. Es aquí donde una batería doméstica, fácil de utilizar y a precio asequible resulta disruptiva: va a permitir que un “don nadie” compita con toda una gran eléctrica. Y lo va a hacer desde su propia casa utilizando al sol como aliado.

Los números son esclarecedores: unos paneles fotovoltaicos en el tejado, con capacidad para satisfacer la demanda eléctrica de una familia tipo en España más un excedente de seguridad de un 30% –no se asuste, solo necesita 20 m2 de superficie–, unidos a una de las baterías de Tesla, con capacidad de almacenamiento de la electricidad consumida en un día, pasan a costar en conjunto unos 8.000 EUR. Los paneles tienen garantía de producción de 30 años y las baterías de 10, con posibilidad de extenderlas otros 10 más…”

Texto completo en http://www.eldiario.es/zonacritica/Puede-simple-bateria-cambiar-mundo_6_383971622.html